lunes 30 2026

31 DE MARZO 2026 -- MARTES SANTO -- Juan 13, 21-33. 36-38. -- LES ASEGURO QUE UNO DE USTEDES ME ENTREGARÁ

 Cuaresma y Semana Santa


También en nuestra vida existe la posibilidad de traicionar o de ofender al Maestro.



Por: Gustavo Yael Rodríguez | Fuente: Catholic.net





Del santo Evangelio según san Juan 13, 21-33.36-38








Cuando dijo estas palabras, Jesús se turbó en su interior y declaró: «En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregará». Los discípulos se miraban unos a otros, sin saber de quién hablaba. Uno de sus discípulos, el que Jesús amaba, estaba a la mesa al lado de Jesús. Simón Pedro le hace una seña y le dice: «Pregúntale de quién está hablando». El, recostándose sobre el pecho de Jesús, le dice: «Señor, ¿Quién es?» Le responde Jesús: «Es aquel a quien dé el bocado que voy a mojar». Y, mojando el bocado, le toma y se lo da a Judas, hijo de Simón Iscariote. Y entonces, tras el bocado, entró en él Satanás. Jesús le dice: «Lo que vas a hacer, hazlo pronto». Pero ninguno de los comensales entendió por qué se lo decía. Como Judas tenía la bolsa, algunos pensaban que Jesús quería decirle: «Compra lo que nos hace falta para la fiesta», o que diera algo a los pobres. En cuanto tomó Judas el bocado, salió. Era de noche. Cuando salió, dice Jesús: «Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo y le glorificará pronto». «Hijos míos, ya poco tiempo voy a estar con vosotros. Vosotros me buscaréis, y, lo mismo que les dije a los judíos, que adonde yo voy, vosotros no podéis venir, os digo también ahora a vosotros. Simón Pedro le dice: «Señor, ¿a dónde vas?» Jesús le respondió: «Adonde yo voy no puedes seguirme ahora; me seguirás más tarde». Pedro le dice: «¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti». Le responde Jesús: «¿Que darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes que tú me hayas negado tres veces».


Oración introductoria

Señor, me pongo en tu presencia porque eres la fuente del amor. Tú eres mi luz y mi salvación. Creo en ti porque eres fiel a tus promesas. Confío en Ti porque eres el amigo que da la por sus amigos. Te amo porque me has amado Tú primero. Señor, inspírame el deseo de seguirte, de entregarme a Ti sin reservas y perseverar en el amor.


Petición

Señor que me dé cuenta de que soy un cristiano necesitado de tu gracia y de tu amor. Que tome conciencia de que sin tu gracia no puedo ser fiel a tu amistad.


Meditación del Papa 

El Cenáculo nos recuerda la despedida del Maestro y la promesa de volver a encontrarse con sus amigos. “Cuando vaya…, volveré y les llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estén también ustedes”. Jesús no nos deja, no nos abandona nunca, nos precede en la casa del Padre y allá nos quiere llevar con Él.


Pero el Cenáculo recuerda también la mezquindad, la curiosidad –“¿quién es el traidor?”–, la traición. Y cualquiera de nosotros, y no sólo siempre los demás, puede encarnar estas actitudes, cuando miramos con suficiencia al hermano, lo juzgamos; cuando traicionamos a Jesús con nuestros pecados.


El Cenáculo nos recuerda la comunión, la fraternidad, la armonía, la paz entre nosotros. ¡Cuánto amor, cuánto bien ha brotado del Cenáculo! ¡Cuánta caridad ha salido de aquí, como un río de su fuente, que al principio es un arroyo y después crece y se hace grande… Todos los santos han bebido de aquí; el gran río de la santidad de la Iglesia siempre encuentra su origen aquí, siempre de nuevo, del Corazón de Cristo, de la Eucaristía, de su Espíritu Santo.


El Cenáculo, finalmente, nos recuerda el nacimiento de la nueva familia, la Iglesia, nuestra santa madre Iglesia jerárquica, constituida por Cristo resucitado» (Homilía de S.S. Francisco, 26 de mayo de 2014).


Reflexión

También en nuestra vida existe la posibilidad de traicionar o de ofender al Maestro. Por esta razón, es necesario vivir en una continua comunión con Dios. Todos los días hemos de pedirle al Señor que nos conceda la gracia de la perseverancia final en nuestra fe. La experiencia del fracaso, de las limitaciones, de la debilidad y del pecado nos debe llevar a reflexionar en el hecho de que por nuestro solo esfuerzo nada podemos, pero ayudados de la gracia de Dios seremos fieles a la amistad de Cristo. Sin Jesús no podemos hacer nada. De San Juan hemos de aprender ese gran amor y esa gran confianza en Jesucristo. Como el discípulo amado, estamos llamados a buscar nuestro consuelo y alegría junto al sagrario.


Propósito

Rezaré en algún momento un padrenuestro o haré una comunión espiritual para pedir a Dios la gracia de no abandonarle.


Diálogo con Cristo

Jesús, Tú me conoces bien. Sabes quién soy, sabes que sin Ti soy pobre y débil, pero contigo lo puedo todo. Te pido que nunca te alejes de mí y no permitas que yo me aparte de Ti. Te necesito, Dios mío, porque sin tu amor mi vida carece de todo sentido.


En la Iglesia no faltan cristianos indignos y traidores, a cada uno de nosotros nos corresponde contrarrestar el mal que ellos realizan con nuestro testimonio fiel a Jesucristo, nuestro Señor y Salvador. (Benedicto XVI, audiencia 18 de octubre de 2010)


Por: Gustavo Yael Rodríguez | Fuente: Catholic.net


30 DE MARZO -- ACTIVIDADES Y CONMEMORACIONES PARA ESTE DÍA LUNES SANTO








El Lunes Santo, segundo día de la Semana Santa, conmemora principalmente la unción de Jesús en Betania por María, hermana de Lázaro, y la expulsión de los mercaderes del Templo de Jerusalén. Es conocido también como el "Lunes de Autoridad" porque Jesús manifiesta su poder y reafirma su misión antes de la pasión. 


Aspectos del Lunes Santo:

La Unción en Betania: Jesús visita la casa de Lázaro, a quien había resucitado. Allí, María de Betania unge los pies de Jesús con perfumes costosos, un gesto de adoración y entrega que anticipa su sepultura.


La Expulsión de los Mercaderes: Jesús regresa a Jerusalén desde Betania y expulsa a los vendedores y cambistas del Templo, declarando que su casa es casa de oración y no "cueva de ladrones".


Significado Teológico: Se enfoca en la autoridad de Jesús ante el pueblo y las estructuras religiosas, preparándose para la pasión. 


En muchas tradiciones, es un día de reflexión que inicia la recta final hacia el Triduo Pascual. 


El Lunes Santo es el segundo día de la Semana Santa, una jornada dedicada principalmente a la reflexión sobre la autoridad de Jesús y la purificación espiritual. En 2026, esta fecha se celebra el 30 de marzo. 


Se detallan las actividades y conmemoraciones principales de este día:


Conmemoraciones Bíblicas

La Expulsión de los Mercaderes: Se recuerda cuando Jesús expulsó a los vendedores del Templo de Jerusalén, denunciando la hipocresía y reafirmando el valor de la fe auténtica. Por esto se le llama "Lunes de Autoridad".


La Unción en Betania: Se conmemora el pasaje donde María, hermana de Lázaro, unge los pies de Jesús con un perfume costoso, un gesto interpretado como una preparación para su sepultura.


La Maldición de la Higuera: Algunas tradiciones también recuerdan el momento en que Jesús maldice una higuera que no tenía fruto, simbolizando la falta de fe. 


Actividades Litúrgicas y Devocionales

Examen de Conciencia: Los fieles suelen realizar una introspección para limpiar su interior de actitudes negativas y acercarse con humildad a Dios.


Misas y Lecturas: Las lecturas del día (como el Evangelio de San Juan) se centran en la figura del Mesías y su camino hacia la cruz.


Procesiones: En muchas ciudades se llevan a cabo desfiles procesionales. Por ejemplo, en Madrid se realizan las del Cristo del Camino y María Madre de Las Delicias, mientras que en Teruel también se organizan actos específicos.


Oración: Es común rezar el Padre Nuestro y otras oraciones enfocadas en la conversión y la preparación para el Triduo Pascual. 


Significado Espiritual

El día invita a vivir una fe que no sea solo un rito externo, sino una verdad del corazón. Es un tiempo de "silencio poderoso" antes de los eventos más intensos de la pasión. 




domingo 29 2026

30 DE MARZO 2026 -- LUNES SANTO -- EL AMOR EXTRAVAGANTE POR JESÚS








Evangelio (Jn 12,1-11): Seis días antes de la Pascua, Jesús se fue a Betania, donde estaba Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. Le dieron allí una cena. Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con Él a la mesa.


Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. Y la casa se llenó del olor del perfume. Dice Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que lo había de entregar: «¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres?». Pero no decía esto porque le preocuparan los pobres, sino porque era ladrón, y como tenía la bolsa, se llevaba lo que echaban en ella. Jesús dijo: «Déjala, que lo guarde para el día de mi sepultura. Porque pobres siempre tendréis con vosotros; pero a mí no siempre me tendréis».


Gran número de judíos supieron que Jesús estaba allí y fueron, no sólo por Jesús, sino también por ver a Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron dar muerte también a Lázaro, porque a causa de él muchos judíos se les iban y creían en Jesús.




29 DE MARZO : EL DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR

 







El Domingo de Ramos en la Pasión del Señor representa el gran portal por el que entramos en la Semana Santa, un tiempo en el que contemplamos los últimos momentos de la vida de Jesús. Este Domingo recuerda la entrada de Jesús en Jerusalén acogido por una multitud festiva. Ya en el año 400 se realizaba en Jerusalén la procesión de las palmas.

La Santa Misa se caracteriza enteramente por el tema de la Pasión de Jesús: esto es particularmente cierto con el texto de los Evangelios, que presentan el relato de la Pasión según el año correspondiente. La primera lectura, tomada del libro del profeta Isaías (el Canto del Siervo del Señor, Isaías 50), se convierte en una oración en el Salmo 22, con el estribillo "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?". Un temor que, sin embargo, no impedirá a Jesús obedecer al Padre "hasta la muerte en la cruz", como recuerda el texto de Filipenses, elegido como segunda lectura.

La Semana Santa no es una celebración de "duelo" y "lamento", sino la semana que expresa el corazón del misterio pascual, cuando Jesús da su vida por nuestra salvación: por amor Jesús se hizo hombre, y por amor da su vida. En esta obediencia, Jesús ama al Padre y ama a los hombres que vino a salvar.

En el Domingo de Ramos se nos ofrece una interpretación de nuestra vida y  destino. Cada una de nuestras penas y dolores encuentra una respuesta en Jesús: ante preguntas como por qué sufrir, por qué morir, por qué tomar tantas decisiones incomprensibles a los ojos humanos, Jesús no nos dio respuestas vagas, sino que con su vida nos dijo que está con nosotros, a nuestro lado. Hasta el final. Nunca estaremos solos en nuestra alegría y en nuestro sufrimiento. Jesús está allí.


Esta celebración pide ser entendida, más que con palabras, con silencio y oración; tratemos de entrar en ella con el corazón.


Fuente :     www.vaticannews.va



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