martes 08 2026

8 DE SEPTIEMBRE : LA NATIVIDAD DE MARÍA








¿Cuál es el significado de la Natividad de María?

Solo se celebran tres cumpleaños en el calendario litúrgico de la Iglesia, la Natividad de Nuestro Señor (25 de diciembre), la Natividad de Su Precursor, Juan el Bautista (24 de junio) y la Natividad de Su Madre el 8 de septiembre. Por lo tanto, la Iglesia honra de manera única a las tres figuras principales relacionadas con la Encarnación y la Redención. 


¿Cuál es el significado de la Natividad de María? 

El nacimiento de María se encuentra en la confluencia de los dos Testamentos, poniendo fin a la etapa de la expectativa y las promesas, e inaugurando la era de la gracia y la salvación en Jesucristo.


El nacimiento de María está ordenado en particular para su misión como Madre del Salvador. Su existencia está indisolublemente unida a la de Cristo: participa de un plan único de predestinación y gracia. El plan misterioso de Dios sobre la Encarnación del Verbo abarca también a la Virgen, que es su Madre. De esta manera, el Nacimiento de María, como su Divino Niño, se inserta en el corazón mismo de la Historia de la Salvación. 


¿Cuál es la historia detrás del nacimiento de María?

Aunque su historia no está en la Sagrada Escritura, según una tradición piadosa, los santos Ana y Joaquín habían sido infértiles durante toda su vida matrimonial. Entonces, como Sara (Génesis 21: 2) e Isabel (Lucas 1), Santa Ana concibió en su vejez. Esta niña era la Santísima Virgen María.  


¿Qué día es el cumpleaños de María? 

La Iglesia celebra el cumpleaños de María el 8 de septiembre. Esta fiesta es exactamente nueve meses después de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre. La Iglesia no hace afirmaciones sobre el mérito histórico de ninguna de las fechas. Más bien, la datación tiene un propósito litúrgico al recordar los misterios asociados con María, de la misma manera que los nueve meses del calendario entre la Anunciación y la Navidad. 


“Ella es la flor del campo de quien floreció el precioso lirio de los valles. A través de su nacimiento, la naturaleza heredada de nuestros primeros padres cambia”. - San Agustín 


¿Por qué es importante para la Iglesia el nacimiento de María?

El cumpleaños de la Santísima Virgen María es importante debido a su papel vital en la historia de la salvación. El Catecismo de la Iglesia Católica (párrafo 489) dice: 


A lo largo de la Antigua Alianza la misión de muchas santas mujeres se preparó para la de María. Al principio estaba Eva; a pesar de su desobediencia, recibe la promesa de una posteridad que vencerá al maligno, así como la promesa de que será la madre de todos los vivientes. En virtud de esta promesa, Sara concibe un hijo a pesar de su vejez. Contra toda expectativa humana, Dios elige a los que se consideraban impotentes y débiles para mostrar su fidelidad a sus promesas: Ana, la madre de Samuel; Deborah; Piedad; Judith y Esther; y muchas otras mujeres. María "se destaca entre los pobres y humildes del Señor, que esperan confiadamente y reciben de él la salvación. Después de un largo período de espera, los tiempos se cumplen en ella, la exaltada Hija de Sion, y se establece el nuevo plan de salvación". " 


¿Cómo celebras la Natividad de María?

Los fieles pueden celebrar el cumpleaños de la Santísima Virgen y honrarla de muchas formas. Dado que María siempre nos señala a su Hijo, podemos asistir a Misa ese día. Podemos leer las Escrituras sobre su papel en la salvación, como la Anunciación, la Visitación o las Bodas de Caná. Y podemos rezar el Santísimo Rosario. 


¿Cómo nació María? 

María fue concebida y nació de la forma habitual. Sin embargo, habiendo sido justificada en su concepción (la Inmaculada Concepción), y no en el vientre como Juan el Bautista (Lucas 1:41), o por el bautismo, como nosotros, nació “llena de gracia” (Lucas 1: 28). En este don de Dios creció gracias a su cooperación sin pecar hasta el final de su vida. 


¿Quiénes son los padres de la Virgen María?

Los santos Joaquín y Ana son los padres de la Santísima Virgen María. 


¿Cuántos hijos tuvieron Santa Ana y San Joaquín? 

Solo tuvieron un hijo: la Santísima Virgen María. 


¿La madre de María también era virgen? 

No, Santa Ana no era virgen. El único nacimiento virginal fue el nacimiento de Nuestro Señor. Sin embargo, su nacimiento todavía fue milagroso en el sentido de que Santa Ana concibió a la Madre del Redentor a pesar de que había pasado la edad de procrear y era estéril hasta entonces. 


Como para señalar la frescura del Nuevo Pacto, Isabel, pariente de Ana, también concibió al Precursor del Redentor después de que pasaron sus años. 


¿Quién es la hermana de María?

Los santos Joaquín y Ana no tuvieron otros hijos, por lo que María no tuvo hermanos.  


¿Por qué la Iglesia celebra el nacimiento de María el 8 de septiembre? 

Desde hace algunos siglos, la Natividad de María se asigna al 8 de septiembre tanto en Oriente como en Occidente. Sin embargo, en la antigüedad se celebraba en diferentes fechas de un lugar a otro. 


Cuando la Fiesta de la Inmaculada Concepción (que se desarrolló más tarde que la del Nacimiento) se extendió a toda la Iglesia, la Natividad de María fue asignada poco a poco en todas partes al 8 de septiembre, para corresponder a los nueve meses posteriores a la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. 


¿Está San Joaquín en la Biblia? 

Es probable que Joaquín sea nombrado en la genealogía de Jesús de Lucas hasta Adán (Lucas 3: 23-38). Aquí se da Heli, una forma corta de Eliachim o Jehoachim. Esta tradición explicaría entonces la aparición de Joaquín en una obra apócrifa del siglo II, que también proporciona el nombre de su esposa como Ana.


¿Quién es el padre de Joaquín?  

Cuando miramos la genealogía de Jesús en el Evangelio de San Lucas 3: 23-24, vemos que el padre de Heli (Joaquín) es Matthat.


¿Quiénes son los santos patrones de los abuelos?  

Desde la antigüedad, los santos Joaquín y Ana han sido venerados en la Iglesia como poderosos intercesores. Lo más importante es que ambos son los santos patrones de los abuelos, ya que son los únicos abuelos biológicos de Nuestro Señor. 






lunes 07 2026

MARTES 8 DE SEPTIEMBRE DE 2026 -- Mateo 1,1-16.18-23. -- LA GENEALOGÍA DE JESUCRISTO

 Evangelio según San Mateo 1,1-16.18-23.








Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham:

Abraham fue padre de Isaac; Isaac, padre de Jacob; Jacob, padre de Judá y de sus hermanos.

Judá fue padre de Fares y de Zará, y la madre de estos fue Tamar. Fares fue padre de Esrón;

Esrón, padre de Arám; Arám, padre de Aminadab; Aminadab, padre de Naasón; Naasón, padre de Salmón.

Salmón fue padre de Booz, y la madre de este fue Rahab. Booz fue padre de Obed, y la madre de este fue Rut. Obed fue padre de Jesé;

Jesé, padre del rey David. David fue padre de Salomón, y la madre de este fue la que había sido mujer de Urías.

Salomón fue padre de Roboám; Roboám, padre de Abías; Abías, padre de Asá;

Asá, padre de Josafat; Josafat, padre de Jorám; Jorám, padre de Ozías.

Ozías fue padre de Joatám; Joatám, padre de Acaz; Acaz, padre de Ezequías;

Ezequías, padre de Manasés. Manasés fue padre de Amón; Amón, padre de Josías;

Josías, padre de Jeconías y de sus hermanos, durante el destierro en Babilonia.

Después del destierro en Babilonia: Jeconías fue padre de Salatiel; Salatiel, padre de Zorobabel;

Zorobabel, padre de Abiud; Abiud, padre de Eliacím; Eliacím, padre de Azor.

Azor fue padre de Sadoc; Sadoc, padre de Aquím; Aquím, padre de Eliud;

Eliud, padre de Eleazar; Eleazar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob.

Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo.

Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo.

José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.

Mientras pensaba en esto, el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo.

Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados”.

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta:

La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel, que traducido significa: “Dios con nosotros”.


 

 Una mujer. Gran mujer


1) Tantos nombres: vemos que el evangelio comienza con una tremenda cantidad de nombres y encima con nombres raros y difíciles. Pero veamos un detalle; aparecen unos pocos nombres de mujeres, y esas mujeres que aparecen en este listado no son de muy buena fama que digamos. Es por ello que vemos coronada esta lista en Maria. Vemos en ella a la pureza que limpia todas las anteriores impurezas. Porque nuestra historia de salvación esta escrita con manos pecadoras. Si, porque Dios hace nuevas todas las cosas y de tu mayor miseria puede sacar tu mayor grandeza que nos limpia a muchos. Vos formas parte de esta lista pero también de nuestra herencia. 


2) Maria: hoy la contemplamos a Ella, celebramos su nacimiento. Ella dijo si a la voluntad de Dios, aún sabiendo que no le seria nada fácil la vida. Mírala a Ella, cuando sientas que no podes mas, cuando hablen a tu espalda mírala a Ella porque te entiende; cuando sientas que te dejan sola, mírala a ella que lo pasó, cuando te quiten lo que mas amas en el mundo, mírala a Ella porque lo pasó en la cruz. Pero también mírala a Ella porque nunca perdió la esperanza y vos tampoco la podes perder.


3) Dios con nosotros: algo que me gustó y que leí una vez fue “si es santa la tierra que pisó Jesús, como no va a ser santo el vientre que lo llevo”. Pero María hoy nuevamente quiere traerte a Jesús a tu vida. Porque Dios quiere estar en tu vida para siempre y no se quiere ir.


Cuando seas consciente de que Dios está con vos, no habrá nada que te pueda destruir. Con María, hasta el cielo no paramos


 


 


domingo 06 2026

LUNES 7 DE SEPTIEMBRE DE 2026 -- Lucas 6, 6-11.-- LA OBSERVANCIA DEL SÁBADO

Tiempo Ordinario.  


Porque el sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado, como hacemos frecuentemente.



Por: María Cruz | Fuente: Catholic.net





Del santo Evangelio según san Lucas 6, 6-11








Sucedió que entró Jesús otro sábado en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Estaban al acecho los escribas y fariseos por si curaba en sábado, para encontrar de qué acusarle. Pero Él, conociendo sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano seca: «Levántate y ponte ahí en medio». Él, levantándose, se puso allí. Entonces Jesús les dijo: «Yo os pregunto si en sábado es lícito hacer el bien en vez de hacer el mal, salvar una vida en vez de destruirla». Y mirando a todos ellos, le dijo: «Extiende tu mano». Él lo hizo, y quedó restablecida su mano. Ellos se ofuscaron, y deliberaban entre sí qué harían a Jesús.


Oración introductoria

Dios mío, dame la gracia de orar con fe para poder actuar con magnanimidad, con esa grandeza de corazón que busca ayudar siempre a los demás. Aunque me cueste críticas o incomprensiones de los demás. Porque creo, confío y te amo, quiero ofrecerte mi deseo sincero de corresponder siempre a las gracias con las que has colmando mi vida.


Petición

Señor, dame una fe que dé frutos de caridad.


Meditación del Papa

Pero las divisiones permanecen, y se refieren también a diversas cuestiones prácticas y éticas, suscitando confusión y desconfianza, debilitando nuestra capacidad de transmitir la Palabra salvífica de Cristo. En este sentido, debemos recordar las palabras del beato Juan Pablo II, que en su encíclica Ut Unum Sint habla del daño causado al testimonio cristiano y al anuncio del Evangelio por la falta de unidad. Es este un gran reto para la nueva evangelización, que puede ser más fructífera si todos los cristianos anuncian juntos la verdad del Evangelio de Jesucristo y dan una respuesta común a la sed espiritual de nuestro tiempo.

El camino de la Iglesia, como el de los pueblos, está en las manos de Cristo resucitado, victorioso sobre la muerte y sobre la injusticia que Él ha soportado y sufrido en nombre de todos. Él nos hace partícipes de su victoria. Sólo Él es capaz de transformarnos y convertirnos, de débiles y titubeantes, en fuertes y valientes para hacer el bien. Sólo Él puede salvarnos de las consecuencias negativas de nuestras divisiones. Benedicto XVI, 18 de enero de 2012.


Reflexión

Todos alguna vez nos hemos sentido seguros y satisfechos con la guarda de la ley: hicimos lo que estaba mandado. Y claro que está bien guardar la ley; pero convertir la ley en un fin, ponerla por encima de la persona es lo que ya se pone en cuestionamiento. Cualquier hombre es imagen de Dios y merece tanto aprecio y respeto que todas las leyes deben estar a su servicio; porque el sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado, como hacemos frecuentemente.


La inseguridad interior que vivimos nos hace aferrarnos a las normas y las leyes que nos proporcionan tranquilidad, porque nos da miedo quedarnos sin esquemas mentales y andar sin apoyos. ¡Tantas veces somos como paralíticos que nos arrastramos por la vida! Pero aquí está la fuerza de Jesús que se adelanta en nuestra ayuda: ¡Levántate! Sólo queda creer en la Palabra, confiar y ponerse en pie. La vida hace lo que falta.


Propósito

Creer en la Palabra de Dios, confiar y ponerse en pie en lo que más trabajo me cueste.


Diálogo con Cristo

¡Oh Dios de perdón y misericordia, apiádate de nuestra miseria y ven con tu gracia a sanar nuestros corazones afligidos, así libres de toda miseria podremos servirte con toda la fuerza de nuestro ser.


Por: María Cruz | Fuente: Catholic.net



 





sábado 05 2026

DOMINGO 6 DE SEPTIEMBRE DE 2026 -- Mateo, 18, 15-20. -- LA CORRECCIÓN FRATERNA

Tiempo Ordinario


La actitud es de delicadeza, prudencia, humildad, atención hacia quien cometió una culpa.



Por: P. Sergio A. Córdova LC | Fuente: Catholic.net





Del santo Evangelio según san Mateo, 18, 15-20







 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.


Oración introductoria

Señor, gracias, por ser tan bueno. Por darme la oportunidad de este momento de oración. Ayúdame a estar atento a las inspiraciones de tu Espíritu Santo. Este día seguramente estará lleno de desafíos y actividades, oportunidades para perdonar y buscar el perdón: con tu gracia lo podré vivir plenamente.


Petición

Concédeme cultivar, Señor, un alma contemplativa, sencilla y alegre para lograr ser un instrumento de tu paz.


Meditación del Papa 

Las etapas en este itinerario indican el esfuerzo que el Señor pide a su comunidad para acompañar a quien se equivoca, para que no se pierda. Es necesario ante todo evitar el clamor de la crónica y los chismes en la comunidad. Esto es lo primero que hay que evitar.


'Ve, amonéstalo, tú y él solos'. La actitud es de delicadeza, prudencia, humildad, atención hacia quien cometió una culpa, evitando las palabras que puedan herir y asesinar al hermano.


Porque ustedes saben que las palabras matan. Cuando hablo mal y hago una crítica injusta, cuando descarno a un hermano con mi lengua, esto es asesinar la reputación del otro. También las palabras asesinan. ¡Vamos, con esto, seriamente!


Al mismo tiempo esta discreción, de hablarle estando solo, tiene la finalidad de no mortificar inútilmente al pecador. Se habla entre los dos, ningún otro escucha y todo acaba aquí.


Y a la luz de esta exigencia se entiende también la serie de sucesivas intervenciones, que prevé involucrar a algunos testimonios y después a la misma comunidad. La finalidad es de ayudar a la persona a darse cuenta de lo que ha hecho, y que con su culpa ha ofendido no solamente a uno, pero a todos. (S.S. Francisco, Ángelus del 7 de septiembre de 2014).


Reflexión

Nos dice nuestro Señor que "si un hermano peca -o sea, falla en cualquier cosa de moral o dignidad en su comportamiento- repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, habrás salvado a tu hermano". Con esto nos está diciendo el Señor que la corrección es un bien y un servicio que se hace al prójimo. Pero aquí también hay reglas del juego, y hemos de tenerlas muy en cuenta para practicar cristianamente estos consejos de nuestro Señor. Veamos algunas de ellas.


La primera es que, antes de corregir a los propios hijos o a nuestros educandos, debemos estar muy atentos nosotros para no faltar o equivocarnos en aquello mismo que corregimos a los demás; y, por tanto, el que corrige -ya se trate de un maestro, de un educador y, con mayor razón, de un padre o madre de familia- debe hacerlo primero con el propio testimonio de vida y ejemplo de virtud, y después también podrá hacerlo con la palabra y el consejo. Nunca mejor que en estas circunstancias hemos de tener presente el sabio proverbio popular de que "las palabras mueven, pero el ejemplo arrastra". Las personas –sobre todo los niños, los adolescentes y los jóvenes– se dejan persuadir con mayor facilidad cuando ven un buen ejemplo que cuando escuchan una palabra de corrección o una llamada al orden.


La segunda regla es que, al corregir, hemos de ser muy benévolos y respetuosos con las personas, sin humillarlas ni abochornarlas jamás, y mucho menos en público. ¡Cuántas veces un joven llega a sufrir graves lesiones en su psicología y afectividad por una educación errada! Y es un hecho que muchos hombres han quedado marcados con graves complejos, nunca superados, a causa de las humillaciones y atropellos que sufrieron en su infancia por parte de quienes ejercían la autoridad. Y no digo yo que no hay que corregir a los niños -dizque para no traumarlos, pero sí que hay formas y formas.


Diálogo con  Cristo

Señor, te pedimos que al corregir, procuremos usar una gran bondad, mansedumbre y miramiento, y de un hondo sentido de la justicia y la equidad.


Si somos corregidos alguna vez –pues también nosotros estamos sometidos a autoridad–, no nos rebelemos ni tomemos a mal la corrección, sino con buen ánimo, con humildad y sencillez, según Tus palabras: "Hijo mío, no menosprecies la corrección del Señor y no te abatas cuando seas por Él reprendido; porque el Señor reprende a los que ama, y castiga a todo el que por hijo acoge" (Hb 12, 5-6; Prov 3, 11-12).


Petición

Te pedimos para que sepamos dar una educación y ejemplo auténticamente cristiana a nuestros hijos y a los niños y jóvenes confiados a nuestro cuidado o que puedan aprender de nosotros. 


 Por: P. Sergio A. Córdova LC | Fuente: Catholic.net

















 


 


 


 



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