viernes 01 2026

SÁBADO 4 DE PASCUA -- Juan 14, 7-14.-- «TODO LO QUE PIDAN EN MI NOMBRE, YO LO HARÉ»

 Pascua


La invitación del Señor a encontrarse con Él se dirige a cada uno de ustedes, en cualquier lugar o situación en que se encuentre.



Por: Miguel Ángel Andrés | Fuente: Catholic.net





Del santo Evangelio según san Juan 14, 7-14








En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto. Le dice Felipe: Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Le dice Jesús: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: Muéstranos al Padre? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras. En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.


Oración introductoria

Dios Padre, te pido por intercesión de tu Hijo Jesucristo, que me des la sabiduría y la fortaleza para dejar que el Espíritu Santo actúe en mí, para que esta oración sea un diálogo personal con tu Hijo Jesucristo, que me quiere decir lo mucho que me amas.


Petición

Señor, aumenta mi fe para vivir siempre como hijo tuyo.


Meditación del Papa 

Y cuando uno de los discípulos de Jesús le preguntó: “Señor, muéstranos al Padre y nos basta”, el Maestro respondió: “Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre”. La invitación del Señor a encontrarse con Él se dirige a cada uno de ustedes, en cualquier lugar o situación en que se encuentre. Basta «tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso. No hay razón para que alguien piense que esta invitación no es para él. Todos somos pecadores, necesitados de ser purificados por el Señor. Pero basta dar un pequeño paso hacia Jesús para descubrir que Él nos espera siempre con los brazos abiertos, sobre todo en el Sacramento de la Reconciliación, ocasión privilegiada para encontrar la misericordia divina que purifica y recrea nuestros corazones.


Sí, queridos jóvenes, el Señor quiere encontrarse con nosotros, quiere dejarnos "ver" su rostro. Me preguntarán: "Pero, ¿cómo?". También Santa Teresa de Ávila, desde pequeña decía a sus padres: “Quiero ver a Dios”. Después descubrió el camino de la oración, que describió como “tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama”. Por eso, les pregunto: ¿rezan? ¿Saben que pueden hablar con Jesús, con el Padre, con el Espíritu Santo, como se habla con un amigo? Y no un amigo cualquiera, sino el mejor amigo, el amigo de más confianza. Prueben a hacerlo, con sencillez. Descubrirán lo que un campesino de Ars decía a su santo Cura: Cuando estoy rezando ante el Sagrario, “yo le miro y Él me mira”.(S.S. Francisco, Mensaje para la Jornada Mundial de la Juventud 2015).


La invitación del Señor a encontrarse con Él se dirige a cada uno de ustedes, en cualquier lugar o situación en que se encuentre. Basta «tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso. No hay razón para que alguien piense que esta invitación no es para él » (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 3).Todos somos pecadores, necesitados de ser purificados por el Señor. Pero basta dar un pequeño paso hacia Jesús para descubrir que Él nos espera siempre con los brazos abiertos, sobre todo en el Sacramento de la Reconciliación, ocasión privilegiada para encontrar la misericordia divina que purifica y recrea nuestros corazones. (Homilía de S.S. Francisco, 17 de febrero de 2015).


Reflexión

"La comunidad cristiana está integrada por hombres que, reunidos en Cristo, son guiados por el Espíritu Santo en su peregrinar hacia el reino del Padre" (Gaudium et Spes 1) El Santo Padre describe al cristiano como un hombre que camina hacia la casa del Padre. Esta meta es la que explica y rige todo su obrar.


¡Queremos ver al Padre! Con esas palabras el cristiano recorre la vida como un verdadero hijo de Dios, como hombre resucitado. De ahí nace un caminar alegre y lleno de esperanza. Bajo ese deseo los mártires pudieron soportar los más atroces tormentos. Y está claro el porqué, pues no es sólo un deseo humano noble y bueno, sino una ayuda continua del Espíritu Santo. Como dicen algunos cantos, él es la mano de Dios que cura al hijo enfermo cuando éste lo necesita, consuela al afligido, fortalece al débil y cuida al que ya avanza por la vía que conduce al cielo.


Cristo, con su muerte y resurrección, nos ha donado y asegurado esta esperanza y esta asistencia. No divaguemos más en nuestro caminar. Vayamos a la oración y pidamos al Padre que nos permita vivir con el deseo de llegar a Él al final de la vida, amparados por su misericordia y guiados por su Espíritu de Amor.


Propósito

Orar para pedir la gracia de demostrar mi gratitud a Dios por su infinito amor,


Diálogo con Cristo

Gracias, Señor, porque no sólo me has hecho miembro de tu familia, sino que me permites tener una relación íntima con Jesucristo. La transformación de mi vida, en clave del amor, nunca la podré lograr sin tu gracia, sin la acción del Espíritu Santo en mi vida, por eso hoy te quiero ofrecer el propósito de orar, de orar mucho, para ser dócil a tu gracia.


Por: Miguel Ángel Andrés | Fuente: Catholic.net



 


1 DE MAYO : SAN JOSÉ, OBRERO








 ¿Por qué San José Obrero es el 1º de mayo?

El Papa Pío XII instituyó este memorial a principios de mayo, mes de María, porque la dignidad del trabajo estaba siendo distorsionada por el comunismo. La Unión Soviética se proclamó defensora de los trabajadores, utilizando el "Primero de Mayo" para exaltar el comunismo y desfilar su poderío militar. Incluso puede haber habido alguna motivación del mensaje de Fátima, ya que la Virgen habló de los errores de Rusia que infectarían al mundo si no se detenían, y tanto María como José aparecieron a los niños en la última aparición del 13 de octubre de 1917. Este propósito sigue siendo relevante hoy en día.


¿Cuál era la profesión de José en la Biblia?

San José era carpintero, lo que significa que habría hecho varios artículos como arados y otros equipos agrícolas, puertas, cofres y muebles. Enseñó este oficio a Nuestro Señor.


¿Cómo sirvió San José a Dios?

San José era infaliblemente obediente a las órdenes de Dios. Cuando el ángel le dijo a San José que no tuviera miedo de traer a María a su esposa en su casa, obedeció. Cuando se le advirtió que escapara a Egipto, obedeció. Continuamente proveyó por su familia y los protegió, incluso ante un gran peligro.


A pesar de que no era el padre de Jesús biológicamente, San José era un padre devoto de la Palabra Encarnada, tomando el lugar en la tierra de Su Padre celestial.


¿Con qué ayuda San José?

San Padre Pío dijo: "Ve con extrema confianza a José, porque no recuerdo haberle pedido nada a San José, sin haberlo obtenido fácilmente".


Dado que San José era el padre adoptivo de Jesús, trabajaba continuamente para su familia, la Sagrada Familia. Él proveyó por ellos, los protegió, y fue el jefe de la familia.


Ahora que está en el Cielo, es un poderoso intercesor para nosotros y el santo patrón de muchas personas y lugares diferentes.


¿Qué podemos aprender de San José?

Podemos aprender acerca de la importancia de la fe cuando vemos cuán profundamente creía el mensaje del ángel:


Ahora el nacimiento de Jesucristo tuvo lugar de esta manera. Cuando su madre María había sido prometida a José, antes de que se reunieron, se descubrió que estaba con el hijo del Espíritu Santo; y su esposo José, siendo un hombre justo y reacio a avergonzarla, decidió enviarla en silencio. Pero al considerar esto, he aquí, un ángel del Señor se le apareció en un sueño, diciendo: "José, hijo de David, no temas tomar a María vuestra esposa, porque lo que se concibe en ella es del Espíritu Santo; ella tendrá un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados." Todo esto tuvo lugar para cumplir lo que el Señor había hablado por el profeta:


"He aquí, una virgen concebirá y tendrá un hijo, y su nombre se llamará Emmanuel"


(lo que significa, Dios con nosotros). Cuando José despertó del sueño, hizo lo que el ángel del Señor le mandó; se llevó a su esposa, pero no la conoció hasta que ella había dado a luz a un hijo; y le puso por nombre Jesús. (Mateo 1:18-25)


Entendemos el coraje cuando nos enteramos del vuelo a Egipto:


Ahora bien, cuando se habían ido, he aquí, un ángel del Señor se le apareció a José en un sueño y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y quédate allí hasta que te lo diga; porque Herodes está a punto de buscar al niño, para destruirlo." Y se levantó y tomó al niño y a su madre por la noche, y partió a Egipto, y permaneció allí hasta la muerte de Herodes. (Mateo 2:13-15)


También aprendemos sobre la obediencia. San José fue obediente a Nuestro Señor, incluso en medio de grandes pruebas y peligro.


¿Por qué es conocido San José?

Sabemos que José era un hombre de fe, obediente a lo que Dios le pidió sin conocer el resultado. Cuando el ángel vino a José en un sueño y le dijo la verdad sobre el niño que María llevaba, José inmediatamente y sin duda ni preocupación por los chismes, tomó a María como su esposa. Cuando el ángel volvió a decirle que su familia estaba en peligro, inmediatamente dejó todo lo que poseía, toda su familia y amigos, y huyó a un país extraño con su joven esposa y el bebé. Esperó en Egipto sin duda hasta que el ángel le dijo que era seguro volver.


¿Por qué san José es el santo durmiente?

San José a veces es retratado durmiendo. Fue, después de todo, mientras dormía que un ángel lo iluminó con respecto al Niño que María que llevaba. La imagen del José durmiente, por lo tanto, toca a muchos, especialmente a aquellos con problemas.


Tengo un gran amor por San José, porque es un hombre de silencio y fuerza. En mi mesa, tengo una imagen de San José durmiente. ¡Incluso cuando está dormido, está cuidando de la Iglesia! ¡Sí! Sabemos que puede hacer eso. Así que cuando tengo un problema, una dificultad, escribo una pequeña nota y la pongo debajo de San José, ¡para que pueda soñar con ello! En otras palabras, le digo: "¡Oren por este problema!" (Viaje apostólico a Filipinas, 2015).






jueves 30 2026

VIERNES 4 DE PASCUA -- Jn 14, 1-6 -- «JESÚS ES EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA»








1 No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí.

2 En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar.

3 Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros.

4 Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».

5 Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿Cómo podemos saber el camino?».

6 Jesús le responde: «Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí.




ORACIÓN -- COMUNIÓN ESPIRITUAL

 







Comunión espiritual

Creo, Jesús mío,
que estáis realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Os amo sobre todas las cosas
y deseo recibiros en mi alma.
Pero como ahora no puedo recibiros sacramentado,
venid a lo menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya os hubiese recibido,
os abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás
Me aparte de Ti. Amén.


(San Alfonso María de Ligorio)

 

 

 

Alma de Cristo

 

 

Alma de Cristo, santifícame.

Cuerpo de Cristo, sálvame.

Sangre de Cristo, embriágame.

Agua del costado de Cristo, lávame.

Pasión de Cristo, confórtame.

¡Oh, buen Jesús!, óyeme.

Dentro de tus llagas, escóndeme.

No permitas que me aparte de Ti.

Del maligno enemigo, defiéndeme

En la hora de mi muerte, llámame.

Y mándame ir a Ti.

Para que con tus santos te alabe.

Por los siglos de los siglos. Amén

 



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