domingo 05 2026

DOMINGO DE PASCUA -- ¡ FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN !

 







Fiestas litúrgicas


Durante el Sábado Santo, en la Iglesia no hay celebraciones. En la Edad Media, un pensamiento erróneo llevó a anticipar la Vigilia Pascual a las primeras horas de la mañana del Sábado Santo. El Papa Pío XII, en 1951 y 1955, restableció el antiguo orden, que luego sería retomado en el nuevo Misal de 1970. En esta noche santísima la "Iglesia espera, velando, la resurrección de Cristo, y la celebra con los sacramentos".


Elementos y partes de la liturgia de la Vigilia Pascual son:

El Lucernario, con la bendición del fuego, el encendido del cirio pascual y su entrada en la iglesia, hasta el canto del Exultet.

La Liturgia de la Palabra, que comprende siete lecturas del Antiguo Testamento, una tomada de San Pablo y finalmente el Evangelio de Pascua: un recorrido por la historia de la salvación que revela la fidelidad de Dios a su pueblo.

La Liturgia Bautismal, con el sacramento del bautismo de adultos o del agua lustral, seguido de la renovación de las promesas bautismales y la aspersión con el agua bendita.

La Liturgia Eucarística; la celebración del sacramento nos hace contemporáneos de Jesús y de su mandato: "Haced esto en memoria mía", de modo que nosotros "anunciamos su muerte, proclamamos su resurrección, mientras esperamos su gloriosa venida". 

Así, el domingo de Pascua se celebra ya en la noche del sábado; las Misas del día de Pascua son una prolongación de esta alegría, de este asombro.


Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro.

De pronto, se produjo un gran temblor de tierra: el Angel del Señor bajó del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella. Su aspecto era como el de un relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos.

El Angel dijo a las mujeres: «No teman, yo sé que ustedes buscan a Jesús, el Crucificado. No está aquí, porque ha resucitado como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde estaba, y vayan en seguida a decir a sus discípulos: “Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea: allí lo verán”. Esto es lo que tenía que decirles».

Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los discípulos.

De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: «Alégrense». Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de Él. Y Jesús les dijo: «No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán».  (Mt 28,1-10; Mc 16,1-7; Lc 24,1-2).


Jesús, el resucitado, nos ha regalado la fraternidad

¡Jesús está vivo y camina con nosotros! El don que Jesús nos hizo al morir en la cruz y resucitar al tercer día es el de una nueva humanidad, fundada en la fraternidad. Un don para el que el mismo Jesús necesitó invocar al Padre, porque la fraternidad no es automática, sino que debe construirse día a día: "Que todos sean uno: como Tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que Tú me enviaste” (Jn 17, 21).

La fraternidad no es una operación de laboratorio, planificada, sino que sólo en el Señor es posible alcanzarla: "Que también ellos sean uno en nosotros...". No sólo "que sean uno", sino "en nosotros", dice Jesús. De lo contrario, se reduciría a una bonita amistad, a buenas intenciones. En cambio, la fraternidad debe brotar del "ser" en Dios que es Amor, el único que nos enseña a amarnos los unos a los otros "hasta el supremo don de la vida".


Hermanos todos

Que el don de la Pascua de Jesús resucitado nos ayude a convertirnos en "hermanos de todos", hasta el punto de desearnos mutuamente que crezca la unidad, para que quienes nos miren exclamen "qué hermoso y qué alegre es ver a los hermanos viviendo juntos". Cómo no reconocer que éste es precisamente el mayor obstáculo que impide a muchos acercarse a la Iglesia, hoy aún más marcada por sus muchas fragilidades.


Un regalo, un compromiso

A partir de Cristo Jesús, muerto y resucitado, aprendemos a caminar y a crecer en su Amor y a testimoniarlo con un compromiso reflexivo, en un tiempo en el que nos dejamos llevar demasiado por eslóganes superficiales ligados sólo a la emoción; a testimoniarlo con la palabra, sabiendo decir bien lo que tenemos que decir, sin ceder a las habladurías y a la denigración del otro; a dar testimonio con nuestras acciones, sabiendo que el amor que vivimos en plenitud siguiendo el ejemplo de Jesús muestra lo que nos diferencia de los demás, y no por privilegio o vanagloria, sino porque nos dejamos inspirar y guiar por el Amor misericordioso de Dios.

Que la alegría de Jesús resucitado sea un estímulo para que todos aprendan a amarse: en la familia, en el trabajo, en el deporte, en el tiempo libre, en la parroquia... Jesús, el Señor, resucitó y nos amó primero, cuando todavía éramos pecadores, y así nos hizo capaces de amar con su propio amor. Depende de nosotros creerlo, para demostrarlo con nuestras vidas.


Oración


¡Has resucitado!

Como prometiste, Señor,

¡estás vivo y estás con nosotros!

La vida ha vencido a la muerte.

El amor ha triunfado sobre el pecado.

La fe ha triunfado sobre la duda.

La esperanza ha triunfado sobre la desesperación.

La caridad ha ganado al egoísmo.

La prudencia ha ganado a la impulsividad.

La justicia ha triunfado sobre la iniquidad.

La templanza ha triunfado sobre el instinto.

La fortaleza ha triunfado sobre el miedo.

Jesús, Hijo de Dios,

Señor y Hermano nuestro,

has triunfado

porque confiaste en el Padre,

ya que has puesto todo en sus manos.

Jesús, mi amigo y hermano,

ayúdame a confiar, a ponerme en manos

del Padre tuyo y nuestro.

Ayúdame a ir adelante y más lejos,

¡Ayúdame a vivir como el Resucitado!


(Oración de A.V.)


Fuente :     www.vaticannews.va


sábado 04 2026

¿ QUÉ SE CONMEMORA EN EL DOMINGO DE PASCUA ?

 







El Domingo de Pascua o de Resurrección es la festividad cristiana más importante, celebrando la resurrección de Jesús al tercer día de su crucifixión (Viernes Santo). Marca el final de la Semana Santa y del Triduo Pascual, simbolizando la victoria sobre la muerte, la liberación del pecado y el inicio del Tiempo Pascual. 


Puntos Clave del Domingo de Pascua:

Significado Teológico: Conmemora el regreso a la vida de Jesús, cumpliendo la promesa divina y fundamentando la fe cristiana en la salvación y la vida eterna.


Celebración Litúrgica: Comienza con la Vigilia Pascual en la noche del sábado, que incluye la bendición del fuego, el encendido del Cirio Pascual y la renovación de las promesas bautismales.


Símbolos y Tradiciones: Se utilizan símbolos como el Cirio Pascual (luz de Cristo), flores, y tradiciones populares como los huevos de Pascua, que representan la nueva vida y fertilidad.


Fecha Movible: Se celebra el primer domingo después de la primera luna llena tras el equinoccio de primavera en el hemisferio norte, cayendo generalmente entre el 22 de marzo y el 25 de abril.


Duración: Con este día inician los 50 días del Tiempo Pascual que concluyen en Pentecostés. 




SÁBADO SANTO : LA VIGILIA PASCUAL


Vigilia significa pasar «una noche en vela»








Por: Redacción | Fuente: Catholic.net




La celebración de la Vigilia Pascual en la noche del Sábado Santo, es la más importante de todas las celebraciones cristianas, porque conmemora la resurrección de Jesucristo.  


La Vigilia, que significa pasar “una noche en vela”, cobra un sentido especial en la víspera pascual porque recuerda el pasaje bíblico (Mc 16:01) en el que un grupo de mujeres llegan al sepulcro para terminar de embalsamar a Jesús, pero no encuentran su cuerpo. Luego, un ángel se aparece y les dice: “¿Buscan a Jesús el Nazareno? No está aquí. Ha resucitado. Decidles a sus discípulos que vayan a Galilea y allí lo verán” (Mt 28, 6).


En la Vigilia Pascual se celebra la Resurrección que está adornada por el cumplimiento de todas las profecías y la recuperación vital de la vida de Jesús para no morir jamás, indicó en diálogo con ACI Prensa el P. Donato Jiménez. 


“Esta resurrección es la que nos enseña a nosotros, más claramente que nada, el cumplimiento de las palabras de Jesús en nuestra vida. Así como Jesucristo murió y al tercer día resucitó, así el cristiano que muere en Cristo también resucitará al fin de los tiempos.”, indicó el sacerdote.


Al inicio de la vigilia, luego de encenderse el cirio y proclamarse la Resurrección, se recita el “Pregón Pascual”.


En él se relata brevemente la historia de la salvación desde la creación, la prueba y caída de Adán, la espera y liberación del pueblo de Israel, hasta la entrega de Jesucristo, quien murió por nuestros pecados y nos lleva a la salvación.


El Pregón está dirigido a toda la humanidad pero especialmente para los cristianos. San Agustín nos invita a recordarlo constantemente porque es un mensaje de esperanza y nos transmite la victoria de la luz sobre la oscuridad.


Luego de las lecturas, continúa la Liturgia Bautismal o, por lo menos, la bendición del agua y la renovación de las promesas bautismales.


Finalmente, en la celebración eucarística se entonan los cantos del aleluya y se grita de júbilo. Se vive un ambiente festivo y de alabanza porque se cumplieron las promesas de Dios, especialmente, por haber restaurado su amistad con la humanidad y otorgar la salvación.


Por: Redacción | Fuente: Catholic.net





viernes 03 2026

SÁBADO SANTO -- EL DÍA DE GRAN SILENCIO








El Sábado Santo es el día de la Semana Santa en el que la Iglesia Católica conmemora la Sepultura de Jesús y su descenso a los infiernos. Es un tiempo marcado por el silencio, el luto y la espera esperanzada de la Resurrección. 


Significado y Conmemoración

Reposo en el Sepulcro: Se recuerda el tiempo que el cuerpo de Jesús permaneció en la tumba tras su crucifixión.


Gran Silencio: Es un día sin celebraciones litúrgicas públicas de la Eucaristía; el altar permanece desnudo y el sagrario vacío, reflejando la ausencia física del Señor.


Acompañamiento a María: Se medita en la soledad de la Virgen María, quien mantiene viva la fe mientras espera el cumplimiento de la promesa de su hijo. 


La Vigilia Pascual 

Aunque el día es de recogimiento, al caer la noche del sábado se celebra la Vigilia Pascual, considerada la "madre de todas las vigilias" según el Vaticano: 


Liturgia de la Luz: Se bendice el fuego nuevo y se enciende el Cirio Pascual, que simboliza a Cristo Resucitado.


Liturgia de la Palabra: Se repasa la historia de la salvación a través de lecturas bíblicas.


Liturgia Bautismal: Se bendice el agua y se renuevan las promesas del bautismo.


Liturgia de la Eucaristía: Es la primera misa de la Pascua, celebrando con júbilo que Jesús ha vencido a la muerte. 


Históricamente, este día también se conoce como Sábado de Gloria, término que proviene de la antigua costumbre de celebrar la resurrección en la mañana del sábado antes de las reformas litúrgicas actuales. 




Traducir este sitio a tu idioma