sábado 24 2026

EL ROSARIO MISIONERO Y EL SIGNIFICADO DE LOS COLORES.

 








El Rosario Misionero es una forma de oración mariana en la que cada una de las cinco decenas de cuentas tiene un color diferente que representa a uno de los cinco continentes y una intención misionera particular.


Significado de los colores por continente


• Verde (1.er Misterio): Representa a África. El color evoca sus verdes selvas y praderas. Se reza pidiendo por la paz, el fin del hambre, la salud y las comunidades cristianas en ese continente.


• Rojo (2.º Misterio): Representa a América. El color simboliza la sangre derramada por los mártires que anunciaron el Evangelio. Se reza por las vocaciones misioneras, las familias migrantes y el respeto a los pueblos indígenas.


• Blanco (3.er Misterio): Representa a Europa. El color recuerda al Vaticano y las vestiduras blancas del Papa, pastor universal. Se reza para que los pueblos europeos reaviven la fe de sus antepasados.


• Azul (4.º Misterio): Representa a Oceanía. El color simboliza las aguas del Océano Pacífico que rodean sus miles de islas. Se reza por los misioneros y por las comunidades cristianas más aisladas.


• Amarillo (5.º Misterio): Representa a Asia. El color recuerda la inmensidad de su población. Se reza por la libertad religiosa y la paz entre los pueblos de ese continente.



Estructura de cada misterio


• 1 Padre Nuestro


• 10 Ave Marías


• 1 Gloria


• Jaculatoria: «María, Reina de las Misiones / Ruega por nosotros y el mundo entero»



LUNES Y SÁBADO -- MISTERIOS GOZOSOS 

MARTES Y VIERNES -- MISTERIOS DOLOROSOS 

MIÉRCOLES Y DOMINGO -- MISTERIOS GLORIOSOS 

JUEVES -- MISTERIOS LUMINOSOS




ORACIÓN A LA VIRGEN MARÍA : PRÉSTAME, MADRE.....








Préstame, madre...

Préstame, Madre, tus ojos, para con ellos mirar, porque si por ellos miro, nunca volveré a pecar.

Préstame, Madre, tus labios, para con ellos rezar, porque si con ellos rezo, Jesús me podrá escuchar.

Préstame, Madre, tu lengua, para poder comulgar, pues es tu lengua patena de amor y de santidad.

Préstame, Madre, tus brazos, para poder trabajar, que así rendirá el trabajo una y mil veces más.

Préstame, Madre, tu manto, para cubrir mi maldad, pues cubierto con tu manto al Cielo he de llegar.

Préstame, Madre a tu Hijo, para poderlo yo amar, si Tú me das a Jesús, ¿Qué más puedo yo desear?

Y esa será mi dicha por toda la eternidad.






viernes 23 2026

SÁBADO 24 DE OCTUBRE DE 2026 -- Lucas 13, 1-9.-- FUE A BUSCAR FRUTO EN ELLA Y NO LO ENCONTRÓ

Tiempo Ordinario 

Parábolas


Dirijamos hacia Dios nuestra vida y preocupémonos por nuestra propia conversión.





Del santo Evangelio según san Lucas 13, 1-9








En aquel tiempo llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: ¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. Les dijo esta parábola: «Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: "Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?" Pero él le respondió: "Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, las cortas."


Oración introductoria

Padre, nuestra esperanza es siempre y esencialmente también esperanza para los otros; sólo así es realmente esperanza también para nosotros.


Petición

Jesús, gracias por darme la oportunidad de mejorar, de servirte, de amarte. Dame tu gracia para luchar cada día por dar fruto.


Meditación del Papa 

No es fácil entender este comportamiento de la misericordia, porque estamos acostumbrados a juzgar: no somos personas que dan espontáneamente un poco de espacio a la comprensión y también a la misericordia. Para ser misericordiosos son necesarias dos actitudes. La primera es el conocimiento de sí mismos: saber que hemos hecho muchas cosas malas: ¡somos pecadores! Y frente al arrepentimiento, la justicia de Dios... se transforma en misericordia y perdón. Pero es necesario avergonzarse de los pecados.

Es verdad, ninguno de nosotros ha matado a nadie, pero hay muchas cosas pequeñas, muchos pecados cotidianos, de todos los días… Y cuando uno piensa: "¡Pero qué corazón tan pequeño: ¡He hecho esto contra el Señor!" ¡Y se avergüenza! Avergonzarse ante Dios y esta vergüenza es una gracia: es la gracia de ser pecadores. "Soy pecador y me avergüenzo ante Ti y te pido perdón". Es sencillo, pero es tan difícil decir: "He pecado". (Cf. S.S. Francisco, 17 de marzo de 2014, homilía en Santa Marta).


Reflexión

Hoy Cristo desenmascara una preocupación presente en muchos hombres de nuestro tiempo. Y es la preocupación de pensar que los sufrimientos de la vida tienen que ver con la amistad o enemistad con Dios. Cuando todo va bien y no hay grandes angustias o desconsuelos creemos que estamos en paz y amistad con Dios. Y puede ser que realmente no suframos grandes ahogos y a la vez estemos con Dios pero Cristo nos muestra que no es así la forma de verlo.


¿Acaso los miles de personas que mueren en los atentados padecieron de esa forma porque eran más pecadores que nosotros? Por supuesto que no, pues Dios no es un legislador injusto que castiga a quienes pecan. Mejor es preocuparnos por nuestra propia conversión y dejar de juzgar a los demás por lo que les pasa en la vida. Que si este vecino se fue a la banca rota su negocio porque no daba limosna o el otro se le dividió la familia porque no iba a misa o el de más allá se le murió un hijo porque decía blasfemias.


Dejemos de calcular cómo están los demás ante Dios e interesémonos más por nuestra propia conversión. Los acontecimientos dolorosos de la vida no son la clave para ver la relación de Dios con nuestro prójimo. Dios puede permitir una gran cantidad de sufrimientos en una familia para hacerles crecer en la fe y confianza con Él, pero no por eso quiere decir que Dios está contra ellos.


Propósito

Dirijamos hacia Dios nuestra vida y preocupémonos más por nuestra propia conversión.


Diálogo con Cristo

No hay excusas, la lección de la parábola es clara. Cuando el Creador viene a buscar frutos, es porque es tiempo de que haya frutos. No se trata de aparentar o verse bien, sino haber producido los frutos de acuerdo al plan de Dios. Gracias, Jesús, por interceder por mí y darme otra oportunidad para que, con la gracia de la Eucaristía, pueda rectificar lo que deba cambiar en mi vida y aspirar a la eficacia apostólica, donde es necesario morir a mi propia comodidad para dar fruto.


Por: Misael Cisneros Garnica | Fuente: Catholic.net


 











VIERNES 23 DE OCTUBRE DE 2026 -- 7 DATOS QUE DEBES SABER SOBRE EL PURGATORIO









El purgatorio: una realidad que se conoce poco o no se entiende bien

El Catecismo de la Iglesia Católica señala que el purgatorio es una “purificación final” que deben hacer para llegar al cielo todos aquellos “que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación”.


Sin embargo, esta realidad se conoce poco o no se entiende bien. Por esta razón y para estar bien formados sobre el purgatorio, te presentamos siete datos que debes conocer sobre su existencia y la forma de ayudar concretamente a las almas que están allí.


1.- Su existencia es mencionada en la Biblia

En diversos pasajes de la Biblia se encuentran referencias sobre el purgatorio. Se puede encontrar concretamente en los evangelios de Mateo (12, 32); Lucas (12, 59), y en la Primera Carta a los Corintos (3, 15).


2.- Se puede ofrecer una indulgencia por un alma del purgatorio

La Indulgentiarum Doctrina señala en su norma 15 que un católico puede obtener una indulgencia plenaria por un difunto “en todas las iglesias, oratorios públicos o —por parte de quienes los empleen legítimamente— semipúblicos” y siguiendo las condiciones habituales de confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa.


Cada 2 de noviembre se celebra la Fiesta de los Fieles Difuntos y ese día se puede obtener una indulgencia plenaria para el alma de un ser querido, familiar o amigo.


3.- Las almas del purgatorio pueden ser intercesoras

Santa Catalina de Siena decía que las almas del purgatorio que han sido libradas de sus penas nunca se olvidarán de sus benefactores en la tierra e intercederán por ellos ante Dios. Además, cuando esa persona llegue al cielo, ellas saldrán a recibirlo.


Además sus plegarias protegen a sus amigos de los peligros y los ayudan a superar dificultades. Santa Catalina de Bologna dijo en una ocasión: "He recibido muchos y grandes favores de los Santos, pero mucho más grandes de las Santas Almas (del purgatorio)".


San Juan Masías era otro santo que tenía una gran devoción por las almas o ánimas del purgatorio y con sus oraciones, especialmente el Rosario, logró liberar a un millón cuatrocientas mil según él mismo afirmaba tras una revelación divina.


Como retribución, obtuvo extraordinarias y abundantes gracias y ellas lo consolaron en su muerte.


4.- Los santos escribieron oraciones por las almas del purgatorio

San Nicolás de Tolentino es conocido como el patrono de las almas del purgatorio porque en vida los fieles le pedían que rezara por los difuntos debido a las conversiones que obtenía.


Otros santos que escribieron plegarias para obtener la liberación de las almas del purgatorio fueron San Agustín y Santa Brígida.


5.- Una santa pudo ver el purgatorio

Santa Faustina Kowalska recibió la gracia de ver el purgatorio, el cielo y el infierno. Ella cuenta que una noche su ángel de la guarda le pidió que la siguiera y se encontró en un lugar lleno de fuego y almas sufrientes.


Ella les preguntó qué era lo que más las hacía sufrir y las almas le contestaron que era sentirse abandonadas por Dios. Cuando salió, escuchó que la voz del Señor que le dijo: “Mi Misericordia no quiere esto, pero lo pide mi Justicia”.


6.- La Virgen María consuela a las almas que están allí

En su visión sobre el purgatorio, Santa Faustina Kowalska notó que la Virgen María visitaba a las almas que estaban allí y escuchó que estas la llamaban “Estrella del Mar”.


Por otro lado, la Madre de Dios le reveló a Santa Brígida que “no hay pena alguna en el Purgatorio que, mediante mi auxilio, no se vuelva más suave y más fácil de soportar”.


7.- Existe un museo que recoge 15 pruebas sobre la existencia del purgatorio

En Roma (Italia), cerca del Vaticano, se encuentra el Museo de las Almas del Purgatorio que está dentro de la Iglesia del Sagrado Corazón del Sufragio. Fue creado en 1897 por el P. Víctor Jouët, un sacerdote francés misionero del Sagrado Corazón.


Allí se exhiben 15 testimonios y objetos, como libros y vestimentas, que probarían las “visitas” de estas almas a sus seres queridos para pedirles que recen por ellas.


Por: María Ximena Rondón | Fuente: ACI Prensa











Traducir este sitio a tu idioma