miércoles 13 2026

14 DE MAYO: SAN MATÍAS, APÓSTOL

 







La Iglesia celebra cada 14 de mayo la fiesta de San Matías, Apóstol, el discípulo elegido por sorteo para reemplazar a Judas Iscariote y completar el grupo de los Doce tras la Ascensión de Jesús. Su testimonio subraya la importancia de la fidelidad desde el bautismo de Juan hasta la Resurrección.


Aspectos clave de San Matías:


Elección: Según los Hechos de los Apóstoles (1,21-22), fue elegido de entre los discípulos que acompañaron a Jesús todo el tiempo.


Testigo de la Resurrección: Fue fundamental que fuera testigo directo de la vida y resurrección de Jesús.


Patronazgo: Es considerado patrón de los sastres, carpinteros, carniceros, arquitectos, y de quienes luchan contra el alcoholismo.


Tradición: Se cree que predicó en Etiopía y su sepulcro se venera en Tréveris, Alemania.


Significado: Su vida recuerda que el discipulado depende de la fidelidad, no de la fama.



JUEVES 6 DE PASCUA -- Jn 15,9-17 -- «PERMANECED EN MI AMOR»








Evangelio (Jn 15,9-17): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.


»Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.


»No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros».




13 DE MAYO -- DÍA DE NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA








La Virgen de Fátima se apareció seis veces en 1917 a tres pastorcitos —Lucía, Jacinta y Francisco— en Cova da Iría, Portugal, solicitando rezo diario del rosario por la paz mundial, conversión y penitencia. Las apariciones ocurrieron entre el 13 de mayo y el 13 de octubre, culminando con el "Milagro del Sol" presenciado por miles. 


Puntos clave de la historia de la Virgen de Fátima:


Los Videntes: Tres niños pastores: Lucía dos Santos (10 años) y sus primos Francisco (9) y Jacinta Marto (7), en Fátima, Portugal.


Apariciones (1917): Del 13 de mayo al 13 de octubre, la Virgen se apareció los días 13 de cada mes (con la excepción de agosto, cuando los niños fueron retenidos, y apareció el día 19).


El Mensaje: La Virgen solicitó el rezo diario del Rosario para alcanzar la paz y el fin de la Primera Guerra Mundial, además de la conversión de los pecadores y la consagración a su Inmaculado Corazón.


El Milagro del Sol (13 de octubre de 1917): Ante unas 70,000 personas, el sol pareció "bailar" y precipitarse hacia la tierra, cumpliendo la promesa de la Virgen para que todos creyeran.


Los Tres Secretos: Confidados en julio de 1917, incluyeron una visión del infierno, el anuncio de la Segunda Guerra Mundial y la necesidad de la consagración de Rusia, así como una visión sobre el sufrimiento de la Iglesia y el Papa.


Canonización: Francisco y Jacinta fueron canonizados por el Papa Francisco en 2017. 


El Santuario de Fátima en Portugal es hoy uno de los mayores centros de peregrinación católica del mundo. 




martes 12 2026

MIÉRCOLES 6 DE PASCUA -- Juan 16, 12-15. -- CUANDO VENGA EL ESPÍRITU SANTO

 Pascua


Cristo tiene todavía muchas cosas por decirte. Él quiere hablarte al corazón.



Por: Juan Guillermo Delgado | Fuente: Catholic.net





De santo Evangelio según san Juan 16, 12-15









En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir. Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: Recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros.


Oración introductoria

Señor, creo que estás presente aquí y ahora, dispuesto a derramar tu luz en mi oración. Tengo la confianza en que me darás la gracia que necesito para crecer en el amor y poder así dar el testimonio que puede acercar a otros a querer experimentar también tu presencia. Gracias por tu amor, por tu inmensa generosidad, te ofrezco mi vida y todo mi esfuerzo.


Petición

Espíritu Santo, aumenta mi fe para que ninguna distracción me aparte del gozo de poder experimentar tu cercanía y tu amor.


Meditación del Papa

En el dolor, en el peligro, en la amargura de la incomprensión y de la ofensa, las palabras del Salmo abren nuestro corazón a la certeza consoladora de la fe. Dios está siempre cerca -también en las dificultades, en los problemas, en las tinieblas de la vida- escucha, responde y salva a su modo. Pero es necesario saber reconocer su presencia y aceptar sus caminos, como David huyendo humillado de su hijo Absalón, como el justo perseguido del Libro de la Sabiduría, como el Señor Jesús en el Gólgota. Y cuando, a los ojos de los impíos, Dios parece no intervenir y el Hijo muere, entonces es cuando se manifiesta a todos los creyentes la verdadera gloria y el cumplimiento definitivo de la salvación. Que el Señor no dé fe, nos ayude en nuestra debilidad y nos haga capaces de creer y de rezar en toda angustia, en las noches dolorosas de la duda y en los largos días de dolor, abandonándonos con confianza a Él, que es nuestro "escudo" y nuestra "gloria". Benedicto XVI, 7 de septiembre de 2011.


Reflexión

Mucho tengo todavía que deciros...


Cristo tiene todavía muchas cosas por decirte. Él quiere hablarte al oído, al corazón. Quiere verte a los ojos y, con sólo su mirada, decirte que te ama. Él es el Maestro, el Señor. Y sus palabras son palabras de vida eterna, alimento para nuestras almas.


Pero quizá tampoco ahora estemos preparados para digerir lo que Cristo nos quiere decir. Quizá aún vemos demasiado con los ojos de la carne y pensamos demasiado como los hombres y no como Dios. Quizá todavía vivimos apegados a las cosas de la tierra y no hemos aprendido aún a poner nuestros ojos y nuestro corazón en los bienes del cielo. Debemos por tanto aprender a abrir nuestras almas a la luz nueva de Cristo. Una luz que ilumina nuestras vidas y la historia del mundo haciéndonos descubrir la mano amorosa y providente de Dios. Aprenderemos a ver todo desde Dios, con los ojos de Dios. Entonces seremos los golosos de Dios. Llegaremos así a saborear, degustar, paladear el plan magistral y la maravillosa acción de Dios en la historia de la salvación.


Es cuestión de ser dóciles al Espíritu Santo, al Espíritu de la verdad. Él nos llevará hasta la verdad plena. Nos anunciará lo que ha de venir. Nos enseñará a leer los signos de los tiempos, a ver la mano de Dios en todos los acontecimientos de nuestra vida ordinaria, a amar los caminos misteriosos y fascinantes por los cuales conduce al hombre y a la creación entera a la instauración total en Cristo.


Propósito

Hacer una oración de agradecimiento a Dios por el don de mi fe, preferentemente ante el Santísimo.


Diálogo con Cristo

Jesús, no dejes que la pereza o el desaliento dominen mi determinación de vivir siempre en tu presencia. Dame tu gracia y el amor que me mueva a hacer rendir todos los dones con los que has colmado mi vida.


Por: Juan Guillermo Delgado | Fuente: Catholic.net


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