jueves 04 2026

JUEVES 4 DE JUNIO 2026 -- LA EUCARISTÍA COMO SACRAMENTO

 




La Eucaristía


Bajo las especies de pan y vino, Jesucristo se encuentra verdadera, real y substancialmente presente, con su cuerpo, sangre, alma y divinidad.



Por: Cristina Cendoya de Danel | Fuente: Catholic.net





Sentido de la Eucaristía como Sacramento:


Naturaleza

La eucaristía es el sacramento en el cual bajo las especies de pan y vino, Jesucristo se halla verdadera, real y substancialmente presente, con su cuerpo, su sangre, su alma y su divinidad.


Se le llama el “sacramento por excelencia”, porque en él se encuentra Cristo presente, quien es fuente de todas las gracias. Además, todos los demás sacramentos tienden o tienen como fin la Eucaristía, ayudando al alma para recibirlo mejor y en la mayoría de las veces, tienen lugar dentro de la Eucaristía.


A este sacramento se le denomina de muchas maneras dada su riqueza infinita. La palabra Eucaristía quiere decir acción de gracias, es uno de los nombres más antiguos y correcto porque en esta celebración damos gracias al Padre, por medio de su Hijo, Jesucristo, en el Espíritu y recuerda las bendiciones judías que hacen referencia a la creación, la redención y la santificación. (Cfr. Lc. 22, 19)

 

1. Es el Banquete del Señor porque es la Cena que Cristo celebró con sus apóstoles justo antes de comenzar la pasión. (Cfr. 1 Col 11, 20).


2. Fracción del pan porque este rito fue el que utilizó Jesús cuando bendecía y distribuía el pan, sobre todo en la Última Cena. Los discípulos de Emaús lo reconocieron – después de la resurrección – por este gesto y los primeros cristianos llamaron de esta manera a sus asambleas eucarísticas. (Cfr. Mt. 26, 25; Lc. 24, 13-35; Hech. 2, 42-46).


3. También, se le dice asamblea eucarística porque se celebra en la asamblea –reunión - de los fieles.


4. Santo sacrificio, porque se actualiza el sacrificio de Cristo. Es memorial de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.


5. Comunión, porque es la unión íntima con Cristo que nos hace partícipes de su Cuerpo y de su Sangre.


6. Didaché, es el sentido primero de la “comunión de los santos” que se menciona en el símbolo de los Apóstoles.


7. Misa, posee un sentido de misión, llevar a los demás lo que se ha recibido de Dios en el sacramento. Usada desde el siglo VI, tomada de las últimas palabras “ite missa est".


Institución

En el Antiguo Testamento encontramos varias prefiguraciones de este sacramento, como son:


El maná, con que se alimentó el pueblo de Israel durante su peregrinar por el desierto. (Cfr. Ex. 16,) .

El sacrificio de Melquisedec, sacerdote que en acción de gracias por la victoria de Abraham, ofrece pan y vino. (Cfr. Gen. 14, 18).

El mismo sacrificio de Abraham, que está dispuesto a ofrecer la vida de su hijo Isaac. (Cfr. Gen. 22, 10).

Así como, el sacrificio del cordero pascual, que libró de la muerte al pueblo de Israel, en Egipto. (Cfr. Ex. 12).


Igualmente, la Eucaristía fue mencionada - a manera de profecías – en el Antiguo Testamento por Salomón en el libro de los Proverbios, donde le ordena a los criados a ir para comer y beber el vino que les había preparado. (Cfr. Prov. 9,1). El profeta Zacarías habla del trigo de los elegidos y del vino que purifica.


El mismo Cristo – después de la multiplicación de los panes – profetiza su presencia real, corporal y sustancial, en Cafarnaúm, cuando dice: “Yo soy el pan de vida …… Si uno come de este pan vivirá para siempre, pues el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo”. (Jn. 6, 32-34;51)


Cristo, sabiendo que había llegado su “hora”, después de lavar los pies a sus apóstoles y de darles el mandamiento del amor, instituye este sacramento el Jueves Santo, en la Última Cena (Mt. 26, 26 -28; Mc. 14, 22 -25; Lc. 22, 19 - 20). Todo esto con el fin de quedarse entre los hombres, de nunca separarse de los suyos y hacerlos partícipes de su Pasión. El sacramento de la Eucaristía surge del infinito amor de Jesucristo por el hombre.


El Concilio de Trento declaró como verdad de fe, que la Eucaristía es verdadero y propio sacramento porque en él están presente los elementos esenciales de los sacramentos: el signo externo; materia (pan y vino) y forma; confiere la gracia; y fue instituido por Cristo.


Cristo deja el mandato de celebrar el Sacramento de la Eucaristía e insiste, como se puede constatar en el Evangelio, en la necesidad de recibirlo. Dice que hay que comer y beber su sangre para poder salvarnos. (Jn. 6, 54).


La Iglesia siempre ha sido fiel a la orden de Nuestro Señor. Los primeros cristianos se reunían en las sinagogas, donde leían unas Lecturas del Antiguo Testamento y luego se daba lugar a lo que llamaban “fracción del pan”, cuando fueron expulsados de las sinagogas, seguían reuniéndose en algún lugar una vez a la semana para distribuir el pan, cumpliendo así el mandato que Cristo les dejó a los Apóstoles.


Poco a poco se le fueron añadiendo nuevas lecturas, oraciones, etc. hasta que en 1570 San Pío V determinó como debería ser el rito de la Misa, mismo que se mantuvo hasta el Concilio Vaticano II.


Por: Cristina Cendoya de Danel | Fuente: Catholic.net

 




miércoles 03 2026

JUEVES 4 DE JUNIO DE 2026 -- Marcos 12,28-34 -- «AMA AL SEÑOR CON TODO TU CORAZÓN, CON TODA TU ALMA, CON TODA TU MENTE Y CON TODAS TUS FUERZAS»








El pasaje de Marcos 12,28-34 (conocido como el "Gran Mandamiento") nos enseña que el núcleo de la fe cristiana es el amor incondicional a Dios y al prójimo, el cual es infinitamente más importante que los rituales o sacrificios externos.


El núcleo del mensaje


El primer mandamiento: Amar a Dios con todo el ser (corazón, alma, mente y fuerzas). Pone a Dios como la prioridad absoluta de la vida.


El segundo mandamiento: Amar al prójimo como a uno mismo. Jesús enseña que el amor a Dios y el amor a los demás están indisolublemente unidos y son inseparables.


La superioridad del amor sobre el culto: El escriba reconoce que este doble mandamiento "vale más que todos los holocaustos y sacrificios". Las buenas acciones y la compasión importan más que las puras formalidades religiosas.


El desenlace 

Al ver que el escriba comprende esta enseñanza, Jesús le dice: "No estás lejos del reino de Dios". Con esto, Jesús señala que entender que el amor es el centro de la Ley es el paso fundamental para acercarse a la salvación y vivir según la voluntad divina.





¿ QUIENES ERAN LOS SADUCEOS Y LOS FARISEOS ?

 







Los Evangelios se refieren con frecuencia a los saduceos y fariseos, porque Jesús entraba en constante conflicto con ellos. Los saduceos y los fariseos componían la clase gobernante de los judíos en Israel. Hay muchas similitudes entre los dos grupos, pero también grandes diferencias entre ellos.


Tanto los fariseos como los saduceos eran sectas religiosas dentro del judaísmo durante el tiempo de Cristo. Ambos grupos honraron a Moisés y a la Ley, y ambos tenían una medida de poder político. El Sanedrín, la corte suprema de 70 miembros del antiguo Israel, tenía miembros tanto de los saduceos como de los fariseos.


Conocemos las diferencias entre los fariseos y los saduceos por un par de pasajes de la Escritura y a través de los escritos existentes de los fariseos. Religiosamente, los saduceos eran más conservadores en un área doctrinal: insistían en una interpretación literal del texto de las Escrituras; los fariseos, por otro lado, daban a la tradición oral la misma autoridad que a la Palabra escrita de Dios. Si los saduceos no podían encontrar un mandato en el Tanaj, lo descartaban como algo creado por el hombre.


Dado que los fariseos y los saduceos tienen una visión diferente de las Escrituras, no es de extrañar que discutieran sobre ciertas doctrinas. Los saduceos rechazaron la creencia en la resurrección de los muertos (Mateo 22:23; Marcos 12:18-27; Hechos 23:8), pero los fariseos sí creyeron en la resurrección. Los saduceos negaron la vida después de la muerte, sosteniendo que el alma perecía al morir, pero los fariseos creían en una vida después de la muerte y en una recompensa y castigo apropiados para los individuos. Los saduceos rechazaron la idea de un mundo espiritual invisible, pero los fariseos enseñaron la existencia de ángeles y demonios en un reino espiritual.


El apóstol Pablo sagazmente usó las diferencias teológicas entre los fariseos y los saduceos para escapar de sus garras. Pablo había sido arrestado en Jerusalén y estaba haciendo su defensa ante el Sanedrín. Sabiendo que algunos de los miembros de la corte eran saduceos y otros fariseos, Pablo dijo: "Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo; acerca de la esperanza y de la resurrección de los muertos se me juzga" (Hechos 23:6). La mención de Pablo de la resurrección precipitó una disputa entre los fariseos y los saduceos, dividiendo a la asamblea y causando "un gran vocerío" (versículo 9). El comandante romano que observaba los procedimientos mandó que bajasen soldados y arrebatasen a Pablo de en medio de ellos (versículo 10).


Socialmente, los saduceos eran más elitistas y aristocráticos que los fariseos. Los saduceos tendían a ser ricos y a ocupar puestos más poderosos. Los principales y el sumo sacerdote eran saduceos, y ocupaban la mayoría de los puestos en el sanedrín. Los fariseos eran los que representaban más al pueblo trabajador común y tenían el respeto de las multitudes. El lugar de poder de los saduceos era el templo de Jerusalén; los fariseos controlaban las sinagogas. Los saduceos eran más amigables con Roma y más complacientes con las leyes romanas que los fariseos. Los fariseos a menudo se resistían a la helenización, pero los saduceos la aceptaron.


Jesús tuvo más conflictos con los fariseos que con los saduceos, probablemente debido a la preeminencia de los primeros en la tradición oral. "Pues ustedes pasan por alto la ley de Dios y la reemplazan con su propia tradición", les dijo Jesús (Marcos 7:8; ver también Mateo 9:14; 15:1-9; 23:5, 16, 23, Marcos 7:1-23; y Lucas 11:42). Debido a que los saduceos a menudo estaban más preocupados por la política que por la religión, ignoraron a Jesús hasta que comenzaron a temer que pudiera atraer atención romana no deseada y alterar la situación de ese momento. Fue en ese momento cuando los saduceos y fariseos dejaron de lado sus diferencias, se unieron y conspiraron para matar a Cristo (Juan 11:48-50; Marcos 14:53; 15:1).


Los saduceos como grupo dejaron de existir después de la destrucción de Jerusalén, pero el legado de los fariseos perduró. De hecho, los fariseos fueron responsables de la compilación de la Mishna, un documento importante con referencia a la continuación del judaísmo más allá de la destrucción del templo. De esta manera, los fariseos sentaron las bases del judaísmo rabínico actual.




martes 02 2026

MIÉRCOLES 3 DE JUNIO DE 2026 -- Mc 12,18-27 -- «NO ES UN DIOS DE MUERTOS, SINO DE VIVOS»

 Tiempo Ordinario


No es un Dios de muertos, sino de vivos. El espíritu es quien da vida.



Por: Buenaventura Acero | Fuente: Catholic.net





Del santo Evangelio según san Marcos 12, 18-27









Se le acercan unos saduceos, esos que niegan que haya resurrección, y le preguntaban: «Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno y deja mujer y no deja hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano. Eran siete hermanos: el primero tomó mujer, pero murió sin dejar descendencia; también el segundo la tomó y murió sin dejar descendencia; y el tercero lo mismo. Ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos, murió también la mujer. En la resurrección, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete la tuvieron por mujer». Jesús les contestó: «¿No estáis en un error precisamente por esto, por no entender las Escrituras ni el poder de Dios? Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en los cielos. Y acerca de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en lo de la zarza, cómo Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? No es un Dios de muertos, sino de vivos. Estáis en un gran error».


Oración introductoria

Dios Padre, hazme comprender que me llamas respetando mi libertad, aunque desgraciadamente a veces haga mal uso de ella. Por eso vengo a esta meditación buscando, la luz para no desviarme del camino y la fuerza para no doblegarme ante las dificultades.


Petición

Espíritu Santo, que no desconfíe del poder de Dios y sepa comprender su Palabra.


Meditación del Papa 

En el Evangelio se encuentran dos signos reveladores de quien sabe lo que se debe creer pero no tiene fe. El primer signo es la casuística representada por aquellos que preguntaban a Jesús si era lícito pagar las tasas o cuál de los siete hermanos del marido debía casarse con la mujer que había quedado viuda. El segundo signo es la ideología.


Los cristianos que piensan la fe como un sistema de ideas, ideológico. En aquel tiempo había gnósticos, pero había muchos... Y así, estos que caen en la casuística o estos que caen en la ideología son cristianos que conocen la doctrina pero sin fe, como los demonios. Con la diferencia que ellos tiemblan, estos no: viven tranquilos.


En el Evangelio hay también ejemplos de personas que no conocen  la doctrina pero tienen mucha fe. En el episodio de la Cananea, con su fe logra la sanación de la hija víctima de una posesión, y la Samaritana que abre su corazón porque ha encontrado no verdades abstractas sino a Jesucristo. También el ciego curado por Jesús y que por esto es interrogado por fariseos y doctores de la ley, hasta que se arrodilla con sencillez y adora a quien lo ha sanado. Tres personas que demuestran como fe y testimonio son indisolubles. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 21 de febrero de 2014, en Santa Marta).


Reflexión

Estáis en un gran error, advierte Jesús. Pero para quien tiene fe, el poder de Dios y las Escrituras hablan desde otro punto de vista totalmente diferente. "El espíritu es quien da vida, la carne no sirve para nada" (Jn 6, 63). Y aquí la carne está representada por los pensamientos demasiado apegados a nuestra condición terrena. Por la falta de sentido trascendente, por el olvido de nuestra dimensión espiritual, del motor interior del amor y del deseo de Dios que laten en nuestro interior.


Cuando el mundo pregona los parabienes de sus placeres, las ventajas de su libertades y la felicidad de su estilo de vida, no es veraz en la mayoría de la ocasiones. No nos conviene apegarnos a este error materialista que oscurece la parte más bella de nuestra vida y esperanza futura. Aquella parte que nos convierte en seres unidos a Dios, a su trascendencia y a su felicidad. Quien comprende y pone en práctica la prioridad de su vida espiritual puede experimentar todo lo demás como secundario.


La clave por la que interpretamos el futuro, que tanto nos preocupa a veces, está en Dios, y sólo Él nos la puede revelar a cada uno como un secreto único e intransferible, lleno de plenitud y realización.


Propósito

Dedicar más y mejor tiempo para hacer un examen de conciencia, profundo, sobre los progresos y retrocesos en mi vida espiritual.


Diálogo con Cristo

Padre mío, me has creado con una naturaleza que busca trascender, porque me has dado la dignidad de ser tu hijo. Ilumina mi meditación para que confirme que nunca será en las personas, por más buenas que sean, y por mucho que las ame, donde podré saciar esta sed de trascendencia, porque todas las creaturas, fallamos y somos finitas. Permite que sepa comprender que la gran verdad de mi vida es que Tú me amas.


Por: Buenaventura Acero | Fuente: Catholic.net





 



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