jueves 24 2026

HORA SANTA : 10 BENEFICIOS DE LA ADORACIÓN AL SANTÍSIMO SACRAMENTO

 







Paz interior

Te irás transformando en otro Cristo

Puedes ganar indulgencias

Puedes salvar almas (entre ellas, la tuya)

Aumento de Gracia

Aumento de Fortaleza

Aumento de conciencia de la presencia de Dios

Quietud y espacio para la reflexión y la liberación

Aumento del amor a la Eucaristía

Desarrollo de la vida espiritual


Paz interior

Lo primero que ganas al hacer adoración al Santísimo Sacramento es paz interior. Pero no te engañes, puede que no llegue enseguida. Tienes que aprender a dejar de mirarte el ombligo, a dejar de ser como el fariseo, centrado tanto en sí mismo que no permitía al Señor acceder a él.


Según vayas abandonándote al Señor, más paz encontrarás. Y eso es mucho más sencillo estando frente a Él, cara a cara.


Te irás transformando en otro Cristo

Siempre se dice que se expone el Santísimo, pero el hecho es que los adoradores también se exponen a Él, como ya expliqué en la entrada sobre qué es la adoración eucarística.


Te haré una pregunta: ¿Qué ocurre cuando dos personas tienen una relación muy continuada e íntima?


Van tomando expresiones y formas de hablar del otro, ¿verdad? Incluso a veces basta con que una comience una frase para que la otra persona la termine.


Es un poco como si cada persona tomara partes de la otra para darse forma.


Pues imagínate estando ante el Señor, abierto a Él. En intimidad con Cristo.


Puedes ganar indulgencias

¿Sabes que pasar al menos media hora de adoración al Santísimo tiene indulgencia plenaria? Por supuesto, con las condiciones habituales para ganarlas.


Puedes salvar almas (entre ellas, la tuya)

No solo por medio de las indulgencias plenarias, sino también ofreciendo tus oraciones por la conversión de otras personas y por la tuya propia.


No subestimes el poder de la oración ante el Santísimo. Es el contexto ideal para el encuentro con Jesucristo, que está ante ti en cuerpo, sangre, alma y divinidad.


Aumento de Gracia

Otro importante beneficio de la adoración al Santísimo Sacramento es el aumento de la Gracia. Es muy sencillo: si nos dejamos invadir por la presencia del Señor, si le dejamos que nos vaya transformando, estaremos más inmersos en la vida divina.


Justo lo que es la Gracia: participación en la vida divina.


Y, claro está, si nos descubrimos perdiendo la Gracia por el pecado, querremos recuperarla cuanto antes por medio de ese maravilloso sacramento que es la Penitencia.


Aumento de Fortaleza

Estar en el mundo no es fácil en absoluto. Menos aún siendo un católico comprometido. Pero Jesús nos dijo que no tuviéramos miedo, que Él había vencido al mundo.


Si nos abandonamos a Él recibiremos otro de los importantes beneficios de la adoración al Santísimo: aumentará nuestra fortaleza. Es decir, nuestra capacidad para mantenernos firmes en nuestra fe ante las dificultades, ante las persecuciones, ante todo lo que, cada día, trata de apartarnos de Dios.


Es lógico, ¿no? Nos empapamos del Señor. Buscamos que sea Él quien viva en nosotros. Y Él ya ha vencido al mundo.


Aumento de conciencia de la presencia de Dios

Te harás mucho más consciente de que Dios está ahí, junto a ti, en cada momento de tu vida. Tanto como en los buenos como, en especial, en los malos.


Le tendrás más presente, porque su presencia no se limita al Santísimo: se queda contigo al salir de la capilla.


Quietud y espacio para la reflexión y la liberación

Permanecer un rato en silencio ante el Santísimo, adorándole, nos permite apartarnos durante ese tiempo del ruido del mundo. Dejar fuera las prisas para estar tranquilo sumergidos en el amor del Señor.


Ese es un espacio ideal para la reflexión y para reconocer y liberarse de patrones negativos en los que estemos inmersos y quizá ni siquiera nos habíamos dado cuenta.


Aumento del amor a la Eucaristía

La adoración eucarística es la extensión lógica de la celebración eucarística. Una vez consagrados el pan y el vino, transformados en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, lo lógico es adorar al Señor presente en las especies consagradas.


¿Por qué? Porque sabemos que está ahí de una forma muy especial.


El contacto con el Señor hará que apreciemos de forma muy especial la Santa Misa, en la que se hace presente. En la que renueva de forma incruenta el sacrificio de la Cruz. De la misma forma, se acrecentará nuestro amor hacia la Eucaristía en sí misma, un misterio de amor insondable, extremo, infinito.


Desarrollo de la vida espiritual

¿Qué mejor manera de desarrollar la vida espiritual que ponerse al alcance directo de quien es el Santo? Siempre, claro está, y como ya he repetido varias veces, que nos pongamos ante Él sin querer imponernos. Abriéndonos a la Gracia, ofreciendo nuestras miserias y nuestras victorias.






miércoles 23 2026

JUEVES 24 DE SEPTIEMBRE DE 2026 -- Lc 9,7-9 -- GANAS DE VER A JESÚS

 Tiempo Ordinario


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 


 Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!


Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

 

Mi corazón te busca, Señor, Dios mío. Quiero conocerte más y mejor. Quiero ser tu amigo incondicional, tu discípulo fiel y tu apóstol incansable. Muéstrame tu rostro y permíteme sentir tu mano que actúa realmente en mi vida. Forma en mí las actitudes de humildad, docilidad y escucha para dejar que el Espíritu Santo me mueva en este rato de oración. Así sea.


Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Lucas 9,7-9 








En aquel tiempo, el rey Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús hacía y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado; otros, que había regresado Elías, y otros, que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.


Pero Herodes decía: "A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién será, pues, éste del que oigo semejantes cosas?" Y tenía curiosidad de ver a Jesús.


Palabra del Señor.


Medita lo que Dios te dice en el Evangelio


Jesús estaba provocando mucho ruido en la zona. Nada menos que el jefe de la sinagoga le había convencido de atender a su hija, aquella que estaba a punto de morir. Además, en el camino, Jesús había curado a la mujer que desde hacía tantos años sufría de una enfermedad incurable. Y, por si fuera poco, unos días después envió a los discípulos por toda Judea para que predicaran la salvación y realizaran los mismos milagros. Todas estas noticias llegaron rápido al palacio. La reacción de Herodes fue inmediata. 


Al igual que muchos otros, Herodes tenía ganas de ver a Jesús. Pero la actitud de uno y de otros era muy distinta. El rey tenía un deseo superficial, motivado sólo por la curiosidad y el afán de novedades. Otros, en cambio, querían verlo porque sentían en el fondo una necesidad de Jesús. Juan y Andrés buscaban conocer mejor aquel que tocó su corazón. Bartimeo le seguía por el camino, profundamente agradecido por el regalo de la vista. Ellos habían convertido el interés del momento en un deseo profundo y por eso se encontraron con Jesús, cuando llegó la oportunidad.


Cristo tenía también ganas de ver a Herodes. El tiempo adecuado para el encuentro fue en la humillación de la cruz. Y no hubo encuentro... Lamentablemente, Herodes no fue capaz de superar las capas que bloqueaban su corazón. La ambición de poder, el egoísmo y las convicciones débiles ahogaron esa posibilidad de descubrir a un Jesús que sufría para salvarle…


Cristo también tiene muchas ganas de verme a mí. Muchas más de lo que puedo imaginar…. Tal vez en mi caso no hay mantos lujosos y coronas de oro bloqueando la puerta para el encuentro con Él. Pero siempre es bueno que renovemos nuestro deseo de verlo. Pidámosle al Señor que nos ayude a quitar cualquier obstáculo y que nuestro encuentro con Él sea así cada vez más profundo.


En nuestra alma está la posibilidad de tener dos inquietudes: una buena, que es la inquietud del Espíritu Santo, que nos da el Espíritu Santo, y hace que el alma esté inquieta por hacer cosas buenas, por seguir adelante; y está también la mala inquietud, aquella que nace de una conciencia sucia. Precisamente esta última caracterizaba a los dos soberanos contemporáneos de Jesús: tenían la conciencia sucia y por eso estaban inquietos, porque habían hecho cosas malas y no tenían paz, y cada acontecimiento a ellos les parecía una amenaza".(Homilía de S.S. Francisco 22 de septiembre de 2016, en santa Marta). 


Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.


Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.


Hoy buscaré hacer alguna visita o comunión espiritual en una iglesia cercana.


Despedida

Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.


Amén.


¡ Cristo, Rey nuestro!

¡Venga tu Reino!


Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.

Ruega por nosotros.


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén. 


Por: H. Javier Castellanos, L.C. | Fuente: missionkits.org


 











martes 22 2026

MIÉRCOLES 23 DE SEPTIEMBRE DE 2026 -- Lucas 9,1-6. -- LA MISIÓN DE LOS APÓSTOLES

 Tiempo Ordinario


El anuncio del reino hay que hacerlo desde la gratuidad y la libertad.





Del santo Evangelio según san Lucas 9,1-6








En aquel tiempo Jesús llamó a los doce y les dio autoridad y poder sobre todos los demonios, y para curar enfermedades; y los envió a proclamar el Reino de Dios y a curar.

Y les dijo: «No toméis nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni plata; ni tengáis dos túnicas cada uno. Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta que os marchéis de allí. En cuanto a los que no os reciban, saliendo de aquella ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos». Saliendo, pues, recorrían los pueblos, anunciando la Buena Nueva y curando por todas partes.


Reflexión:

Jesús se busca colaboradores para llevar a término la obra que su Padre le había encomendado. ¿Es que no podía realizarla solo? ¿Será que Dios quiere contar con la ayuda del hombre?


Dios que en su poder tiene todo en sus manos, quiere sin embargo hacerse débil y necesitar de la colaboración de los hombres.


Pero notemos, a los discípulos les envía con toda clase de poderes: curar enfermos, echar demonios; sin ninguna cosa propia en la que pudieran apoyarse: ni comida, ni bastón, ni dinero. Es que el anuncio del reino hay que hacerlo desde la gratuidad y la libertad. Lo que “gratis” se nos ha dado, gratuitamente hemos de entregarlo, sin quedarnos con nada que pueda hacer crecer nuestro orgullo. Es la pobreza del que se siente dependiendo de otro, sabiendo que la riqueza que posee no es suya y la gloria que recibe no es a su persona, sino para Aquel que lo envía.


Gracias, Señor, que con paciencia nos adoctrinas en tu Escuela y quieres servirte de nuestras manos para la construcción del Reino, te pedimos ahondes en nosotros capacidades de infinito para recibir en abundancia tus dones.


Por: Comunidad de Carmelitas Descalzas de Toro | Fuente: Catholic.net






lunes 21 2026

MARTES 22 DE SEPTIEMBRE DE 2026 -- Lucas 8, 19-21. -- LOS PARIENTES DE JESÚS

 Tiempo Ordinario.

 Que nuestras obras demuestren que seguimos a  Cristo.



Por: Comunidad de Carmelitas Descalzas de Toro | Fuente: Catholic.net





Del santo Evangelio según san Lucas 8, 19-21







En aquel tiempo fueron a buscar a Jesús su madre y sus hermanos, pero no podían llegar hasta Él a causa de la gente. Le anunciaron: «Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren verte». Pero Él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen».


Oración introductoria

Señor, ayúdame a escuchar tu Palabra y a ponerla en práctica, porque eso es lo único que realmente cuenta para la eternidad. María fue la primera en entender y vivir esta verdad, por eso, tomado de su mano, le suplico que me guíe en esta oración.


Petición

María, intercede ante Dios por mí; alcánzame la gracia de amar a Jesús con tanto amor como lo hiciste tú.


Meditación del Papa

El vehículo de esta universalización es la nueva familia, cuya única condición previa es la comunión con Jesús, la comunión en la voluntad de Dios. Pues el Yo de Jesús no es un ego caprichoso que gira en torno a sí mismo. "El que cumple la voluntad de mi padre, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre": el Yo de Jesús personifica la comunión de voluntad del Hijo con el Padre. Es un Yo que escucha y obedece. La comunión con El es comunión filial con el Padre, es un decir sí al cuarto mandamiento sobre una nueva base y a un nivel más elevado. Es entrar en la familia de los que llaman Padre a Dios y pueden decírselo en el nosotros de quienes con Jesús, y mediante la escucha a Él están unidos a la voluntad del Padre [...] Resulta decisiva la fundamental comunión de voluntad con Dios, que se nos da por medio de Jesús. A partir de ella, los hombres y los pueblos son ahora libres de reconocer lo que, en el ordenamiento político y social, se ajusta a esa comunión de voluntad, para que ellos mismos den forma a los ordenamientos jurídicos. Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, Jesús de Nazaret, primera parte, pág. 52.


Reflexión

Los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen. Esto nos recuerda otra sentencia: "No todo el que dice Señor, Señor, sino el que hace la voluntad de mi Padre..." O aquella otra: "Por sus obras lo conoceréis".


Y es que el seguimiento de Jesús hay que hacerlo desde la vida y la realidad de la fe. María, su familia, habían acompañado a Jesús en su crecimiento humano; ahora se les está invitando a dar el paso a la dimensión de la fe. Acompañar a Jesús en la tangibilidad de la carne, en cierto modo se hace fácil, pero adentrarse en su dimensión divina se vuelve todo un misterio difícil de asumir. Querer apresar a Jesús dentro de nuestros conceptos es la tentación de cada día, por eso la llamada constante a transcendernos, a vivir los valores del espíritu, a dejar a Dios ser Dios asumiendo con docilidad sus planes.


Propósito

Hacer hoy una oración especial por la unidad de todos los miembros de la Iglesia.


Diálogo con Cristo

Oh, Dios, que a través de tu Hijo te has hecho Palabra encarnada, te pedimos quieras concedernos una mirada limpia para descubrirte en toda ocasión y así podamos disfrutar de la presencia de tu Rostro.


Por: Comunidad de Carmelitas Descalzas de Toro | Fuente: Catholic.net




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