domingo 12 2026

DOMINGO 12 DE ABRIL 2026 -- FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA









¿Cuál es el significado del Domingo de la Divina Misericordia?

El primer domingo después de Pascua se celebra el Domingo de la Divina Misericordia, que es el último día de la octava de Pascua. En 2026, esta fiesta es el 12 de abril. (Continúa abajo.)


¿Cuál es el significado del Domingo de la Divina Misericordia? (continuación)

En las revelaciones sobre la Divina Misericordia que hizo a Santa Faustina, Jesús le pidió en varias ocasiones que se dedicara una fiesta a la Divina Misericordia, y que fuera el domingo siguiente a Pascua. Los textos litúrgicos de ese día, el segundo domingo de Pascua, tratan sobre la institución del Sacramento de la Penitencia, el Tribunal de la Divina Misericordia, por lo que ya están en consonancia con el pedido de Nuestro Señor. Esta Fiesta, que ya se había concedido a Polonia y se había celebrado en la Ciudad del Vaticano, fue otorgada a la Iglesia Universal por el Papa Juan Pablo II en ocasión de la canonización de Sor Faustina el 30 de abril de 2000. En un decreto con fecha 23 de mayo de 2000, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos declaró que “en todo el mundo, el Segundo Domingo de Pascua recibirá el nombre de Domingo de la Divina Misericordia, una invitación perenne para el mundo cristiano a afrontar, con confianza en la benevolencia divina, las dificultades y las pruebas que esperan al género humano en los años venideros”.


Respecto a la Fiesta de la Misericordia, Jesús dijo:


Quien se acerque ese día a la Fuente de Vida recibirá el perdón total de las culpas y de las penas. (Diario, 300)


Quiero que la imagen sea bendecida solemnemente el primer domingo después de Pascua y que se la venere públicamente para que cada alma pueda saber de ella. (Diario, 341)


Esta Fiesta ha salido de las entrañas de Mi misericordia y está confirmada en el abismo de Mis gracias. (Diario, 420)


FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA


"Sí, el primer domingo después de Pascua es la Fiesta de la Misericordia, pero también debe estar presente la acción, que debe surgir del amor hacia Mí. Debes mostrar misericordia al prójimo siempre y en todas partes. No puedes dejar de hacerlo ni excusarte ni justificarte." (Diario, 742)


¿Cuándo debe rezarse la Divina Misericordia?

Así como la imagen sirve para recordar el “océano de Misericordia divina” y su precio, así también la memoria diaria de la Divina Misericordia a la hora de la muerte de Cristo.


Jesús pidió a Santa Faustina, y a todos nosotros a través de ella, que celebremos la Hora de la Gran Misericordia, con la promesa de gracias inmensas para quienes lo hagan pidiendo por ellos mismos o por otras personas.


A las tres, ruega por Mi misericordia, en especial para los pecadores y aunque solo sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente en Mi abandono en el momento de Mi agonía. Esta es la hora de la gran misericordia… En esta hora nada le será negado al alma que lo pida por los méritos de Mi Pasión. (Diario, 1320)


¿Por qué es tan importante el horario de las 3 para rezar la devoción a la Divina Misericordia?

En los Evangelios, se nos dice que Jesús murió a la hora nona (cf. Mt. 27,46-50) del día de la Preparación para la Pascua (cf. Mt. 27,62, Jn 19,14) en un año que, además, era Sabático (cf. Jn 19,31). Esto marca la hora de la muerte de Jesús como la hora nona (según la hora solar), o 3 de la tarde, un día viernes (ya que el sabbat judío es el sábado). Esta es la hora de la Gran Misericordia y la hora en la cual, bajo la vieja alianza, se sacrificaba al Cordero Pascual.


¿Puede rezarse la Divina Misericordia en cualquier horario?

La mejor hora para rezar la Coronilla de la Divina Misericordia es las 3 de la tarde, pero se la puede rezar en cualquier horario y cualquier día de la semana.


“Deseo conceder el perdón total a Ias almas que se acerquen a la confesión y reciban la Santa Comunión el día de la Fiesta de Mi Misericordia.” (Diario, 1109)


¿Cuáles son las promesas asociadas a la Coronilla de la Divina Misericordia?

Entre los pedidos que hizo el Señor a Santa Faustina estaba la Coronilla de la Divina Misericordia, para la cual promete:


“Las almas que recen esta coronilla serán abrazados por Mi misericordia durante su vida y en especial en la hora de su muerte.”


Una coronilla es una oración devocional que se reza con cuentas, como las del Rosario mariano, para marcar las oraciones según se las va diciendo. Muchas coronillas, como esta, se rezan usando las mismas cuentas del Rosario.


¿Qué sucede cuando se reza la Coronilla de la Divina Misericordia?

Jesús dijo a Santa Faustina:


Reza incesantemente esta coronilla que te he enseñado. Quienquiera que la rece recibirá gran misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes se la recomendarán a los pecadores como la última tabla de salvación. Hasta el pecador más empedernido, si reza esta coronilla una sola vez, recibirá la gracia de Mi misericordia infinita. (Diario, 687)


¿Por qué es tan poderosa esta Coronilla?

La misericordia de Jesús es incomparable. Él quiere –más que ninguna otra cosa- que vayamos a Él, que vivamos con Él en el Cielo. Su amor, manifestado en la Cruz, es la razón por la cual la Coronilla están poderosa.


¿Cuál es la diferencia entre el Rosario y la Coronilla de la Divina Misericordia?

Ambas devociones, que se rezan sobre las cuentas del Rosario, son importantes para los católicos. El Santo Rosario medita sobre diferentes sucesos de la vida de Cristo y Su Madre; mientras que la Coronilla de la Divina Misericordia se concentra en el sacrificio de Jesús y el abismo de su Divina Misericordia.


sábado 11 2026

DOMINGO 2 DE PASCUA -- Jn 20,19-31 -- A MENOS QUE LO VEA, NO LO CREERÉ.

 







Evangelio (Jn 20,19-31): Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío». Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».


Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré».


Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: «La paz con vosotros». Luego dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente». Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío». Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído».


Jesús realizó en presencia de los discípulos otras muchas señales que no están escritas en este libro. Éstas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.




LOS MISTERIOS DEL SANTO ROSARIO

 

Misterios Gozosos -- ( Para día Lunes y Sábado ) 







Primer Misterio Gozoso: La Encarnación del Hijo de Dios

«Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; el nombre de la virgen era María» (Lc 1,26-27).


Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria.


Segundo Misterio Gozoso: La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel

«En aquellos días María se puso en camino y fue aprisa a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. 

Y sucedió que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando a voz en grito, dijo: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno"» (Lc 1, 39-42)


Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria.

 


Tercer Misterio Gozoso: El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén

«Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo Cirino gobernador de Siria. Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. 

Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento» (Lc 2,1-7).


Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria.

 

Cuarto Misterio Gozoso: La presentación de Jesús en el Templo

«Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, como lo había llamado el ángel antes de ser concebido en el seno. Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor» (Lc 2, 21-24).


Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria.

 


Quinto Misterio Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo

«Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres... 

Y sucedió que al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas» (Lc 2, 41-47)


Después de una breve pausa de reflexión, un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria.


¿Cómo se reza el Rosario?


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

Dios mío, ven en mi auxilio.

Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. 

Como era en el principio, ahora y siempre, 

por los siglos de los siglos. Amén.


Se enuncia en cada decena el "misterio", por ejemplo, en el primer misterio: "La Encarnación del Hijo de Dios".


Después de una breve pausa de reflexión, se rezan: un Padre nuestro, diez Avemarías y un Gloria.


A cada decena del "rosario" se puede añadir una invocación.


A la final del Rosario se recita la Letanía Lauretana, u otras oraciones marianas.


Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén


Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén


Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


Letanías de la Virgen


Dios te Salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!



viernes 10 2026

SÁBADO DE LA OCTAVA DE PASCUA -- Mc 16,9-15 -- ID Y PREDICAD EL EVANGELIO A TODA LA CREACIÓN








Evangelio (Mc 16,9-15): Jesús resucitó en la madrugada, el primer día de la semana, y se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a comunicar la noticia a los que habían vivido con Él, que estaban tristes y llorosos. Ellos, al oír que vivía y que había sido visto por ella, no creyeron. Después de esto, se apareció, bajo otra figura, a dos de ellos cuando iban de camino a una aldea. Ellos volvieron a comunicárselo a los demás; pero tampoco creyeron a éstos. Por último, estando a la mesa los once discípulos, se les apareció y les echó en cara su incredulidad y su dureza de corazón, por no haber creído a quienes le habían visto resucitado. Y les dijo: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación».



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