viernes 19 2026

¿ QUÉ SIGNIFICA ESTE PASAJE DE (Mateo 6:22) -- «LA LÁMPARA DEL CUERPO ES EL OJO» ?








La frase «La lámpara del cuerpo es el ojo» (Mateo 6:22) es una metáfora de Jesús sobre la intención, la generosidad y la dirección espiritual. Significa que nuestra forma de percibir el mundo (y el dinero) determina si vivimos en la luz o en la oscuridad.


Este pasaje se desglosa en los siguientes significados clave:


La intención del corazón (El ojo sano): En el contexto original, tener un "ojo sano" o "bueno" se refería a una persona generosa, recta y enfocada en Dios. Así como una lámpara guía tus pasos en la oscuridad, una intención pura llena toda tu vida de claridad.


El egoísmo (El ojo malo): Un "ojo malo" representa la avaricia, la envidia o el egoísmo. Si tu enfoque está en acumular riquezas terrenales, tu alma entera se llena de oscuridad espiritual


La puerta al alma: Los ojos son el canal por donde entran las impresiones y deseos. Lo que decides mirar y alimentar en tu mente moldea tu carácter.


El pasaje concluye advirtiendo que no se puede servir a Dios y al dinero al mismo tiempo, invitándonos a mantener una mirada generosa y centrada en los valores del Reino de los Cielos.








jueves 18 2026

VIERNES 19 DE JUNIO DE 2026 -- Mateo 6, 19-23. -- ACUMULAR RIQUEZAS EN EL CIELO

Tiempo Ordinario


Purifiquemos nuestro corazón para que Cristo sea el único tesoro por el cual lo demos todo.



Por: Carlos Llaca | Fuente: Catholic.net





Del santo Evangelio según san Mateo 6, 19-23







No acumuléis riquezas en este mundo; las riquezas de este mundo se apolillan y se echan a perder y los ladrones entran y las roban. Más bien acumulad riquezas en el cielo, donde Pues donde tengas tus riquezas, allí tendrás también el corazón. Los ojos son la luz del cuerpo. Si tus ojos son limpios, todo tú serás luminoso; pero, si en tus ojos hay maldad, todo tú serás oscuridad. Y si lo que en ti debería ser luz no es más que oscuridad, ¡qué negra será tu propia oscuridad!


Oración introductoria

Ven, Espíritu Santo, llena mi corazón con el fuego de tu amor para que esta oración me ayude a desprenderme de mí mismo, a desapegarme de todo lo material, y a considerar todo como basura y pérdida con tal de ganarte a Ti.


Petición

Jesús, dame un corazón pobre y libre de egoísmo para que puedas reinar en mí.


Meditación del Papa

Evangelio no es solamente una comunicación de cosas que se pueden saber, sino una comunicación que comporta hechos y cambia la vida. La puerta oscura del tiempo, del futuro, ha sido abierta de par en par. Quien tiene esperanza vive de otra manera; se le ha dado una "vida nueva". Abraham se adentra con corazón confiado en la esperanza que Dios le abre: la promesa de una tierra y de una "descendencia numerosa", y sale "sin saber a dónde iba", confiando sólo en Dios. Y Jesús en el Evangelio de hoy —mediante tres parábolas- ilustra cómo la espera del cumplimiento de la "bienaventurada esperanza", su venida, debe impulsar todavía más a una vida intensa, llena de obras buenas: "Vended vuestros bienes y dad limosna. Haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro inagotable en los cielos, donde no llega el ladrón, ni la polilla". Se trata de una invitación a usar las cosas sin egoísmo, sin sed de posesión o de dominio, sino según la lógica de Dios, la lógica de la atención a los demás, la lógica del amor: como escribe sintéticamente Romano Guardini, "en la forma de una relación: a partir de Dios, con vistas a Dios" Benedicto XVI, 8 de agosto de 2010.


Reflexión

En este pasaje evangélico, Jesús quiere enseñarnos la manera de cómo debemos actuar en este mundo para ganarnos el cielo, que es con obras que produzcan buen fruto y también purificando nuestro corazón para amarle a Él en vez del mundo y sus placeres.


Las cosas que hagamos en esta tierra deben estar hechas según Dios, siguiendo sus designios y quereres. No es lo mismo hacer una gran obra de caridad o un muy buen servicio a alguien con el mero objeto de aparecer como el hombre más caritativo o servicial ante los demás, a realizar estos mismos actos con la intención de ser visto sólo por Dios sin querer recibir alabanzas o elogios de parte de los hombres sino con la actitud de darle gloria y agradarle con esas acciones.


La pureza de intención es necesaria para que nuestras obras tengan valor ante los ojos de Dios. Y Él nos dará nuestro justo pago por esas buenas acciones. Nada de lo que hagamos quedará sin recompensa. Sea bueno o malo. Y esa recompensa la recibiremos sea aquí en la tierra o en el cielo.


Para obrar así se requiere que nuestro corazón esté atento a las oportunidades que se nos presentan. Es verdad lo que Cristo dice acerca del corazón. Por ejemplo, está el testimonio de muchos santos que pusieron todo su corazón en los bienes del cielo y obraron de acuerdo a ello. Porque el cielo y Dios era su tesoro. Y así ganaron la eterna compañía de Dios porque toda su persona y su corazón estaban fijos en el cielo.


Propósito

Esta semana daré ese donativo que he venido posponiendo y del que no he querido desprenderme.


Diálogo con Cristo

Señor Jesús, si no soy generoso en el apostolado, en la donación de mi tiempo y en el servicio desinteresado a los demás y a la Iglesia, es porque no te he dado el lugar que te corresponde en mi vida. No he sido dócil a tus inspiraciones ni he sabido aprovechar tu gracia. Pero hoy es un nuevo día, una nueva oportunidad, para dejar todas las ataduras atrás y con gran confianza y alegría crecer en el amor.


Por: Carlos Llaca | Fuente: Catholic.net






 





LAS 7 PETICIONES DEL PADRE NUESTRO









Las siete peticiones del Padre Nuestro se dividen en dos bloques según el Catecismo de la Iglesia Católica. Las tres primeras buscan la gloria de Dios, mientras que las cuatro últimas presentan al Padre nuestras necesidades humanas y espirituales.


Las peticiones son:

Enfocadas en la Gloria de Dios:


Santificado sea tu Nombre: Reconoce la grandeza de Dios y pide que su nombre sea conocido, respetado y honrado por toda la humanidad.


Venga a nosotros tu Reino: Es un deseo de que el amor, la justicia y la paz de Dios se hagan presentes en nuestras vidas y en el mundo actual.


Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo: La aceptación humilde de los planes divinos, buscando que el mundo se guíe por el amor y los mandamientos


Enfocadas en nuestras necesidades:


Danos hoy nuestro pan de cada día: Pide los bienes materiales y espirituales necesarios para vivir dignamente, confiando en la providencia diaria.


Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden: Reconoce nuestra condición pecadora y establece una condición: recibir la misericordia divina exige que nosotros también perdonemos a los demás.


No nos dejes caer en la tentación: Pide fuerza, discernimiento y la gracia para resistir el pecado y las pruebas que nos apartan del camino de Dios.


Y líbranos del mal: Es la súplica de protección contra el mal, el egoísmo y las trampas del maligno




miércoles 17 2026

JUEVES 18 DE JUNIO DE 2026 -- Mateo 6, 7-15 -- DIOS SABE LO QUE NECESITAMOS

Tiempo Ordinario


La oración que elevemos a Dios tiene que ser sencilla, hecha con el corazón.



Por: Carlos Llaca | Fuente: Catholic.net





Del santo Evangelio según san Mateo 6, 7-15









En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo. Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal. Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas.


Oración introductoria

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, ven a esta oración para que sea el medio para crecer en el amor que perdona, libra del mal y de la tentación.


Petición

Ayúdame a hacer verdadera oración, Señor.


Meditación del Papa 

Si por tanto hay alguno que puede explicar hasta el fondo la oración de “Padre nuestro”, enseñada por Jesús, estos son precisamente quienes viven en primera persona la paternidad. Sin la gracia que viene del Padre que está en los cielos, los padres pierden valentía y abandonan el campo. Pero los hijos necesitan encontrar un padre que les espera cuando vuelven de sus fracasos. Harán de todo para no admitirlo, para no mostrarlo, pero lo necesitan: y el no encontrarlo abre en ellos heridas difíciles de sanar.


La Iglesia, nuestra madre, está comprometida con apoyar con todas sus fuerzas la presencia buena y generosa de los padres en las familias, porque ellos son para las nuevas generaciones cuidadores y mediadores insustituibles de la fe en la bondad, en la fe y en la justicia y en la protección de Dios, como san José. (S.S. Francisco, audiencia del 4 de febrero de 2015,).


Reflexión

Jesús, cuando enseña el Padre Nuestro a sus discípulos, y a nosotros a través de ellos, nos da la pauta y el camino para que nuestra oración sea escuchada por Dios: "No charléis mucho con los gentiles que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados..."


Quiere decir que la oración que elevemos a Dios tiene que ser sencilla, hecha con el corazón, pensando en Dios y sus intereses, no en nosotros mismos.


Por ejemplo, Es diferente orar pidiendo que me vaya bien en los negocios, aunque haya que pasar por encima de mi prójimo, a decirle a Dios en la oración que me dé la fuerza para superar esa actitud de odio o disgusto contra el tipo que ayer me gritó en la tienda cuando fui a comprar algo de despensa.


En el primer ejemplo la petición está hecha en base a mis propios intereses y nada más. En el segundo, en cambio, la petición es justa porque se quiere superar un defecto propio por amor a Dios y el prójimo y no por amor a mí mismo ni mis cosas.


Ahora, Dios es infinitamente misericordioso. Pero también infinitamente justo. Por eso Jesús nos advierte que cuando queramos ser perdonados tenemos que perdonar a los que nos ofenden, si es que queremos ser perdonados por Dios. Cada vez que vamos al confesionario le pedimos perdón a Dios por haberle ofendido en la persona de nuestro hermano. Y nos lo da. ¿Es que acaso no vamos a perdonar las ofensas que recibimos siendo nosotros perdonados por lo que hacemos contra Dios, que siempre es más grave? ¿Es justo que seamos siempre perdonados sin nosotros perdonar ni una vez?


Por tanto, vivamos hoy y siempre coherentemente con Dios y nuestros hermanos en Cristo.


Propósito

Cuando se me presente una tentación para hacer o consentir el mal, rezaré de inmediato un padrenuestro.


Diálogo con Cristo

Jesucristo, ¡Venga tu Reino! Ésta es la aspiración de mi vida, que tu Reino se establezca y se realice en este mundo, iniciando en mi propia persona. Por eso te doy gracias por esta oración, permite que sepa escucharte, sentirte y seguirte.


Por: Carlos Llaca | Fuente: Catholic.net


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