jueves 22 2026

VIERNES 23 DE OCTUBRE DE 2026 -- Lucas 12, 54-59. -- PROCURA EN EL CAMINO ARREGLARTE CON TU ADVERSARIO

 Tiempo Ordinario


Saber decir cada día: gracias, Dios, por tu amor tan presente y cercano.




Del santo Evangelio según Lucas 12, 54-59








Decía también a la gente: «Cuando veis una nube que se levanta en el occidente, al momento decís: "Va a llover", y así sucede. Y cuando sopla el sur, decís: "Viene bochorno", y así sucede. ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿Cómo no exploráis, pues, este tiempo? «¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.


Oración introductoria

Señor, aumenta mi fe para no quedarme en lo superficial de la vida. Comprender tus señales no es ver una cruz o el sagrario en una nube que pasa, sino la reflexión orante de tu inmenso amor, de modo que aspire a tu Reino y a la vida eterna como mi mayor felicidad. Haz que ponga mi confianza en tus promesas apoyándome, no en mis fuerzas, sino en los auxilios de la gracia de tu Espíritu Santo.


Petición

Señor, concédeme comprender más profundamente tu Providencia.


Meditación del Papa 

Si la ley no lleva a Jesucristo, si no nos acerca a Jesucristo, está muerta. Y por esto Jesús les reprende por estar cerrados, por no ser capaces de reconocer los signos de los tiempos, por no estar abiertos al Dios de las sorpresas:


Y esto debe hacernos pensar: ¿Estoy tan apegado a mis cosas, a mis ideas, cerrado? ¿O estoy abierto al Dios de las sorpresas? ¿Soy una persona quieta o una persona que camina? ¿Creo en Jesucristo -en Jesús, en lo que ha hecho: ha muerto, ha resucitado y termina la historia- creo que el camino siga hacia la madurez, hacia la manifestación de la gloria del Señor? ¿Soy capaz de entender los signos de los tiempos y ser fiel a la voz del Señor que se manifiesta en ellos? Podemos hacernos hoy estas preguntas y pedir al Señor un corazón que ame la ley, porque la ley es de Dios; que ame también las sorpresas de Dios y que sepa que esta ley santa no termina en sí misma.  Y en camino es una pedagogía que nos lleva a Jesucristo, al encuentro definitivo, donde habrá este gran signo del Hijo del hombre. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 13 de octubre de 2014, en Santa Marta).


Reflexión

Cuando se levanta una nube en el occidente va a llover, cuando sopla del sur va a hacer bochorno... cuando Cristo se pasa la vida diciéndonos que Dios nos ama y que nos tenemos que preparar para acoger su amor y ser felices para toda la eternidad, significa que algo grande nos espera allá en el cielo y que merece la pena hacer cuanto sea posible para que el mayor número de almas pueda gozar de ello.


Cristo quiere que exploremos el tiempo, y el tiempo para Él consiste en que con su venida hemos llegado a la plenitud: «la plenitud de los tiempos. Es una plenitud real, no imaginaria, que no hay que confundir con el fin del mundo, sino con la manifestación más clara y plena del amor de Dios por los hombres. El primer acto de amor de Dios al hombre ha sido la creación.


Le hizo pasar de la nada a la existencia. Luego se le reveló para que supiera que lejos de estar solo se encontraba bajo la protección de un Dios omnipotente. Ahora, con la plenitud de los tiempos se hace uno de nosotros y muere como sacrificio de expiación. Pero no sólo esto, sino que después de resucitado Cristo no se va al cielo y nos espera. No soporta la idea de dejarnos solos y nos envía al Espíritu Santo para que nos ayude en el camino hacia el cielo. Pero su amor es tan grande que no se conforma y se queda aquí, en el sagrario de cada iglesia, con el único fin de estar.


¿Puede el hombre pedir algo más? Lo inteligente en el hombre es atisbar el tiempo y saber decir cada día «gracias, Dios, por tu amor tan presente y cercano». Hoy es un buen día para contemplar sin más el amor de Dios. A lo largo de nuestra vida, de nuestra lucha por ser cristianos siempre luchamos buscando un fin, el fin particular de obtener una virtud o de extraer un defecto, o el fin general de ir al cielo. Pues Bien, la Vida Interior de Dios, que es La Santísima Trinidad, nos ama sin ningún fin, no persigue nada, ni busca nada, ni se dirige a nada, ama sin más.


Propósito

Hacer un balance de mi día, sin desaliento ni vanidad, para identificar y combatir, con decisión, lo contrario a la voluntad de Dios.


Diálogo con Cristo

Señor, no son coincidencias ni suerte sino tu Providencia la que continuamente me da las señales para vivir un estilo de vida orante y vigilante, centrado en el amor a Cristo. Tu voluntad se manifiesta en los mandamientos, en la ley natural, en mis obligaciones de estado, en la voz de mi conciencia, en las circunstancias de la vida. Ayúdame a cumplirla porque ésa es la manera más sincera de amarte.


Por: Catholic.net | Fuente: Catholic.net



 












HORA SANTA : ORACIÓN PARA EL SANTÍSIMO SACRAMENTO

 







Estar ante el Santísimo Sacramento es un diálogo directo con Jesús vivo en la Eucaristía. No existe una única fórmula obligatoria, pero la visita suele estructurarse en cuatro pasos principales: adorar, agradecer, pedir y reparar.


Estructura recomendada para la oración


• Adoración: Reconocer su presencia real y grandeza con fe (puedes rezar un Padre Nuestro, un Avemaría y un Gloria, o el Santo Rosario).


• Acción de gracias: Darle gracias por los dones recibidos, la vida, la fe y el regalo de la Eucaristía.


• Petición: Presentarle tus preocupaciones, miedos, la salud de tus seres queridos, o pedir luz para tus decisiones.


• Reparación y entrega: Pedir perdón por tus ofensas y ofrecerle tu día para consolar su Corazón por el abandono o la indiferencia del mundo.




miércoles 21 2026

JUEVES 22 DE OCTUBRE DE 2026 -- Lucas 12, 49-53 -- HE VENIDO A ARROJAR FUEGO SOBRE LA TIERRA

 Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 

Efesios 3, 14-21


Hermanos: Me arrodillo ante el Padre, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra, para que, conforme a los tesoros de su bondad, les conceda que su Espíritu los fortalezca interiormente y que Cristo habite por la fe en sus corazones. Así, arraigados y cimentados en el amor, podrán comprender con todo el pueblo de Dios, la anchura y la longitud, la altura y la profundidad del amor de Cristo, y experimentar ese amor que sobrepasa todo conocimiento humano, para que así queden ustedes colmados con la plenitud misma de Dios.


A él, que, con su poder que actúa eficazmente en nosotros, puede hacer infinitamente más de lo que le pedimos o entendemos, le sea dada la gloria en la Iglesia y en Cristo Jesús, por todas las edades y por todos los siglos. Amén.


Evangelio del Día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 49-53








En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “He venido a traer fuego a la tierra, ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, ¡y cómo me angustio mientras llega!


¿Piensan acaso que he venido a traer paz a la tierra? De ningún modo. No he venido a traer la paz, sino la división. De aquí en adelante, de cinco que haya en una familia, estarán divididos tres contra dos y dos contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra’’.


Las palabras de los Papas

Hoy el Evangelio nos presenta un texto exigente (cf. Lc 12,49-53), en el que Jesús, con imágenes fuertes y gran sinceridad, dice a los discípulos que su misión, y también la de quienes lo siguen, no es toda “color de rosa”, sino que es “signo de contradicción” (cf. Lc 2,34). Diciendo esto, el Señor anticipa lo que deberá afrontar cuando en Jerusalén sea agredido, arrestado, insultado, golpeado, crucificado; cuando su mensaje, aun hablando de amor y de justicia, sea rechazado; (…) Todo esto nos recuerda que el bien no siempre encuentra una respuesta positiva en su entorno. Es más, en ocasiones, precisamente porque la belleza de ese bien molesta a quienes no lo acogen, aquel que lo pone en práctica termina encontrando duras oposiciones, hasta sufrir maltratos y abusos. Obrar en la verdad cuesta, porque en el mundo hay personas que eligen la mentira, y porque el diablo, aprovechándose de ello, a menudo busca obstaculizar el obrar de los buenos. Pero Jesús, con su ayuda, nos invita a no rendirnos ni a equipararnos con esta mentalidad, sino a seguir obrando por nuestro bien y el de todos, incluso de quienes nos hacen sufrir. Nos invita a no responder a la prepotencia con la venganza, sino a permanecer fieles a la verdad en la caridad.  (León XIV - Ángelus, 17 de agosto de 2025)




martes 20 2026

MIÉRCOLES 21 DE OCTUBRE DE 2026 -- Lucas 12, 39-48. -- FIEL Y PRUDENTE A LA VOLUNTAD DE DIOS

 Parábolas


Cumple tu misión en la vida. ¿Cómo?...cada uno ha de descubrirlo con la oración y la lucha.




Del santo Evangelio según san Lucas 12, 39-48








Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. También vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre». Dijo Pedro: «Señor, ¿dices esta parábola para nosotros o para todos?» Respondió el Señor: «¿Quién es, pues, el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para darles a su tiempo su ración conveniente? Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así. De verdad os digo que le pondrá al frente de toda su hacienda. Pero si aquel siervo se dice en su corazón: "Mi señor tarda en venir", y se pone a golpear a los criados y a las criadas, a comer y a beber y a emborracharse, vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe, le separará y le señalará su suerte entre los infieles. «Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su señor, no ha preparado nada ni ha obrado conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes; el que no la conoce y hace cosas dignas de azotes, recibirá pocos; a quien se le dio mucho, se le reclamará mucho; y a quien se confió mucho, se le pedirá más.


Oración introductoria

Padre ayúdanos a vivir nuestras vidas de modo que dejemos espacio al Espíritu en un mundo que quiere olvidar a Dios, rechazarlo incluso en nombre de un falso concepto de libertad.


Petición

Dios mío, ayúdame a usar los dones que se se me han dado.


Meditación del Papa 

Representa una responsabilidad. Y Jesús ha dicho: "Al que se le confió mucho, se le reclamará mucho más". Por lo tanto, preguntémonos: en esta ciudad, en esta Comunidad eclesial, ¿somos libres o somos esclavos, somos sal y luz? ¿Somos levadura? O ¿estamos apagados, sosos, hostiles, desalentados, irrelevantes y cansados?


Sin duda, los graves hechos de corrupción, surgidos recientemente, requieren una seria y consciente conversión de los corazones, para un renacer espiritual y moral, así como un renovado compromiso para construir una ciudad más justa y solidaria, donde los pobres, los débiles y los marginados estén en el centro de nuestras preocupaciones y de nuestras acciones de cada día. ¡Es necesaria una gran y cotidiana actitud de libertad cristiana para tener la valentía de proclamar, en nuestra Ciudad, que hay que defender a los pobres, y no defenderse de los pobres, que hay que servir a los débiles y no servirse de los débiles! (Homilía de S.S. Francisco, 31 de diciembre de 2014).


Reflexión

Uno de los aspectos más chocantes del cristianismo es su concepción de la vida como una misión. En el cristianismo no rige eso del «come y bebe que la vida es breve» ni el «vivir a tope» entendido como aprovechar cada instante para conseguir más placer y más bienestar.


Cristo nos presenta la vida como una misión: «estar al frente de la servidumbre para darle a tiempo su ración» de la cual tendremos que dar cuenta. La vida es una misión. Venimos a la tierra para algo, y ese algo es tan importante que de él depende la felicidad eterna de otras personas. Ese «dar de comer a la servidumbre» es el testimonio que Cristo quiere que durante el tiempo que tiene dispuesto concederme en la tierra. El famoso psiquiatra vienés Víctor Frankl, cuando habla de los casos que se le presentan de enfermos con depresión que ya no encuentran ninguna razón para vivir, que no esperan nada de la vida ni del mundo, se percata de que quizás puede faltar una pregunta esencial y es preguntarse acerca de qué espera el mundo de mí.


Porque, aunque tengamos razones para abandonar no tenemos razón, pues la vida espera algo de nosotros y tenemos una misión en este mundo. Una misión que lleva nuestro nombre y nadie más puede hacer. Si no la hacemos nosotros nadie lo va a hacer. Hemos de descubrir cuál es nuestro camino y cuál es nuestra misión. La salvación del mundo y de las almas tienen muchos matices, la gracia es única pero las formas de alcanzarla son múltiples, por eso nuestra existencia no es casual, ni insignificante.


Propósito

Tenemos que salvar el mundo, sí, pero ¿cómo?, cada uno de una forma diferente que ha de descubrir con la oración y la lucha.


Diálogo con Cristo

Padre mío, ayúdame a ser un servidor fiel y prudente. Me has dado unos talentos que implican gran responsabilidad. Te pido perdón por todas las veces en que no he sabido corresponder a tu confianza. Te prometo que me esforzaré por ser un buen discípulo y misionero de tu amor; sé que con tu gracia puedo ser fiel y servir a todos aquellos que has puesto a mi cuidado.


Por: Catholic.net | Fuente: Catholic.net


 











  

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