viernes 16 2026

SÁBADO 17 DE OCTUBRE DE 2026 -- Lucas 12, 8-12 -- EL ESPÍRITU SANTO TE ENSEÑARÁ QUÉ DECIR

 Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios


Efesios 1, 15-23


Hermanos: Me he enterado de su fe en el Señor Jesús y del amor que demuestran a todos los hermanos, por lo cual no dejo de dar gracias por ustedes, ni de recordarlos en mis oraciones, y le pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que les conceda espíritu de sabiduría y de revelación para conocerlo. Le pido que les ilumine la mente para que comprendan cuál es la esperanza que les da su llamamiento, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da a los que son suyos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros, los que confiamos en él, por la eficacia de su fuerza poderosa.


Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, por encima de todos los ángeles, principados, potestades, virtudes y dominaciones, y por encima de cualquier persona, no sólo del mundo actual, sino también del futuro. Todo lo puso bajo sus pies y a él mismo lo constituyó cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo, y la plenitud del que lo consuma todo en todo.


Evangelio del Día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 8-12







En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo les aseguro que a todo aquel que me reconozca abiertamente ante los hombres, lo reconocerá abiertamente el Hijo del hombre ante los ángeles de Dios; pero a aquel que me niegue ante los hombres, yo lo negaré ante los ángeles de Dios.


A todo aquel que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero a aquel que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará.


Cuando los lleven a las sinagogas y ante los jueces y autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en aquel momento lo que convenga decir’’.


Las palabras de los Papas

 El Consolador, el Espíritu Santo, estará con los Apóstoles. Cuando Cristo ya no esté en la tierra, el Espíritu Santo los acompañará en los largos períodos de aflicción, que durarán siglos (cf. Jn 16, 17 ss.). Por tanto, estará con la Iglesia y en la Iglesia, especialmente en las épocas de luchas y persecuciones, como Jesús mismo promete a los Apóstoles con aquellas palabras que refieren los evangelios sinópticos: «Cuando os lleven a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué os defenderéis, o qué diréis, porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel mismo momento lo que conviene decir» (Lc 12, 11-12; cf. Mc 13, 11); «No seréis vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros» (Mt 10, 20). Esas palabras se pueden referir a las tribulaciones que sufrieron los Apóstoles y los cristianos de las comunidades fundadas y presididas por ellos; pero también a todos los que, en cualquier lugar de la tierra, en todos los siglos, tendrán que sufrir por Cristo. Y, en realidad, son muchos los que, en todos los tiempos, incluidos los recientes, han experimentado esta ayuda del Espíritu Santo. Ellos saben ―y pueden dar testimonio de ello― qué gozo produce la victoria espiritual que el Espíritu Santo les concedió alcanzar. Toda la Iglesia de hoy lo sabe y es testigo de ello.  (San Juan Pablo II - Audiencia general, 13 de marzo de 1991)






¿ QUÉ SIGNIFICA LA PALABRA GEHENA ?








Gehena es un término de origen hebreo (Ge Hinnom, Valle de Hinón) que designa un valle real ubicado al sur y suroeste de la antigua Jerusalén, utilizado históricamente como basurero donde se quemaban los desperdicios y cadáveres de animales de manera continua.


Origen e Historia

• Valle de Hinón (Gai Ben Hinnom): En la antigüedad, este barranco fue escenario de oscuros ritos paganos y sacrificios infantiles al dios Moloc durante los reinados de reyes de Judá como Acaz y Manasés.


Profecía y ruina:   El profeta Jeremías lo rebautizó proféticamente como el «Valle de la Matanza» debido al juicio y la destrucción que vendría sobre Jerusalén por estas prácticas.


Basurero municipal: Con el tiempo, se convirtió en el vertedero de la ciudad, donde se encendían fuegos perpetuos para consumir la basura y evitar plagas.


Significado Religioso y Bíblico


• En el Nuevo Testamento: Jesús y sus discípulos adoptaron la imagen física del fuego y los desechos de la Gehena como una metáfora visual del juicio divino y la destrucción total, equivalente a la «muerte segunda» o aniquilación eterna (mencionada también como el lago de fuego en Apocalipsis).


Diferencia con el Infierno tradicional: Mientras que en la tradición popular la palabra se traduce simplemente como infierno, diversos estudios bíblicos señalan que la Gehena no representaba un lugar invisible de tormento consciente eterno para las almas, sino la ruina o eliminación definitiva.


Definición de la RAE: Según el Diccionario de la lengua española, se define principalmente como infierno (lugar de castigo eterno).





jueves 15 2026

VIERNES 16 DE OCTUBRE DE 2026 -- Lucas 12, 1-7. -- NADA HAY OCULTO QUE NO HAYA DE SABERSE

Tiempo Ordinario


Siempre hay una oportunidad para rehacer la vida, para levantarse de la caída.





Del santo Evangelio según san Lucas 12, 1-7








En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús se puso a decir primeramente a sus discípulos: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Nada hay encubierto que no haya de ser descubierto ni oculto que no haya de saberse. Porque cuanto dijisteis en la oscuridad, será oído a la luz, y lo que hablasteis al oído en las habitaciones privadas, será proclamado desde los terrados. Os digo a vosotros, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más. Os mostraré a quién debéis temer: temed a Aquel que, después de matar, tiene poder para arrojar a la gehena; sí, os repito: temed a ése. ¿No se venden cinco pajarillos por dos ases? Pues bien, ni uno de ellos está olvidado ante Dios. Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; valéis más que muchos pajarillos.


Oración introductoria

Padre, ¿Cuál es tu designio de Creador y de Padre sobre mi vida? ¿Cuál es tu voluntad? Yo deseo cumplirla y estoy seguro que me responderás, escuchando tu Palabra.


Petición

Señor, ayúdanos a trabajar por salvar nuestra alma. Estamos en el tiempo para merecer las gracias que obtuvo para nosotros Jesús, en su Pasión y Resurrección.


Meditación del Papa

Dios es tan grande que tiene también sitio para nosotros. Y el hombre Jesús, que es al mismo tiempo Dios, es para nosotros la garantía de que ser-hombre y ser-Dios pueden existir y vivir eternamente uno en el otro. Esto quiere decir que de cada uno de nosotros no seguirá existiendo sólo una parte que nos viene, por así decirlo, arrancada, mientras las demás se arruinan; quiere decir más bien que Dios conoce y ama a todo el hombre, lo que somos. Y Dios acoge en su eternidad lo que ahora, en nuestra vida, hecha de sufrimiento y amor, de esperanza, de alegría y de tristeza, crece y llega a ser.


Todo el hombre, toda su vida es tomada por Dios y, purificada en Él, recibe la eternidad. ¡Queridos Amigos! Yo creo que esta es una verdad que nos debe llenar de profunda alegría. El Cristianismo no anuncia solo una cierta salvación del alma en un impreciso más allá, en el que todo lo que en este mundo nos fue precioso y querido sería borrado, sino que promete la vida eterna, “la vida del mundo futuro”: nada de lo que es precioso y querido se arruinará, sino que encontrará plenitud en Dios. Todos los cabellos de nuestra cabeza están contados, dijo un día Jesús. El mundo definitivo será el cumplimiento también de esta tierra, como afirma san Pablo: “la creación misma será liberada de la esclavitud de la corrupción para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios”. Por tanto se comprende que el cristianismo de una esperanza fuerte en un futuro luminoso y abra el camino hacia la realización de este futuro. Nosotros somos llamados, precisamente como cristianos, a edificar este mundo nuevo, a trabajar para que se convierta un día en el “mundo de Dios”, un mundo que sobrepasará todo lo que nosotros mismos podríamos construir. (Homilía de S.S. Benedicto XVI, 16 de agosto de 2010).


Reflexión

Cuando se nos estropea algo en casa (un electrodoméstico, el coche, la computadora...) nos inquietamos y hacemos todo lo posible para buscar una solución: llamamos al técnico para que lo arregle. Luego pagamos una cantidad de dinero, y listo. O si la reparación es muy cara hacemos planes para comprar uno nuevo.


Sin embargo, todas estas cosas no merecen el cuidado que precisa nuestra vida. Porque si dejamos de funcionar, ¿Quién nos arregla? Los médicos pueden lograr curaciones asombrosas, pero ninguno sabe resucitar a un muerto.


Cristo nos advierte que debemos temer al pecado, porque ése sí que nos puede llevar donde no queremos.


Muchos santos contemplaban con frecuencia la realidad de la muerte, y se preguntaban: ¿Cómo quisiera vivir yo este día si supiera que es el último día de mi vida?


Mientras vivimos, tenemos esperanzas de salvar nuestra alma. Estamos aún en el tiempo para merecer las gracias que obtuvo para nosotros Jesús, en su Pasión y Resurrección. Por eso, siempre hay una oportunidad para rehacer la vida, para levantarse de la caída, pedir perdón en el sacramento y seguir adelante pensando en el final, en el encuentro definitivo con Dios.


Propósito

Como nos pide el Papa: ponernos a la escucha de Dios, que tiene un designio de amor para cada uno de nosotros, a través de la oración.


Diálogo con Cristo

Gracias, Jesús, por tu amor y por este momento de oración. Conoces mi debilidad y cobardía ante las dificultades que hoy tendré que afrontar. Me preocupa el sacrificio que haré y me inquieta saber que los resultados pueden ser contrarios a lo que espero. Ayúdame a darme cuenta que Tú te harás cargo de cada minuto y detalle de este día y que todo lo bueno que resulte, será consecuencia de tu Providencia.


Por: Juan Gralla | Fuente: Catholic.net


HORA SANTA : SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR

 








SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO; MI DIOS Y MI TODO 



Traducir este sitio a tu idioma