viernes 23 2026

VIERNES 23 DE OCTUBRE DE 2026 -- 7 DATOS QUE DEBES SABER SOBRE EL PURGATORIO









El purgatorio: una realidad que se conoce poco o no se entiende bien

El Catecismo de la Iglesia Católica señala que el purgatorio es una “purificación final” que deben hacer para llegar al cielo todos aquellos “que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación”.


Sin embargo, esta realidad se conoce poco o no se entiende bien. Por esta razón y para estar bien formados sobre el purgatorio, te presentamos siete datos que debes conocer sobre su existencia y la forma de ayudar concretamente a las almas que están allí.


1.- Su existencia es mencionada en la Biblia

En diversos pasajes de la Biblia se encuentran referencias sobre el purgatorio. Se puede encontrar concretamente en los evangelios de Mateo (12, 32); Lucas (12, 59), y en la Primera Carta a los Corintos (3, 15).


2.- Se puede ofrecer una indulgencia por un alma del purgatorio

La Indulgentiarum Doctrina señala en su norma 15 que un católico puede obtener una indulgencia plenaria por un difunto “en todas las iglesias, oratorios públicos o —por parte de quienes los empleen legítimamente— semipúblicos” y siguiendo las condiciones habituales de confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa.


Cada 2 de noviembre se celebra la Fiesta de los Fieles Difuntos y ese día se puede obtener una indulgencia plenaria para el alma de un ser querido, familiar o amigo.


3.- Las almas del purgatorio pueden ser intercesoras

Santa Catalina de Siena decía que las almas del purgatorio que han sido libradas de sus penas nunca se olvidarán de sus benefactores en la tierra e intercederán por ellos ante Dios. Además, cuando esa persona llegue al cielo, ellas saldrán a recibirlo.


Además sus plegarias protegen a sus amigos de los peligros y los ayudan a superar dificultades. Santa Catalina de Bologna dijo en una ocasión: "He recibido muchos y grandes favores de los Santos, pero mucho más grandes de las Santas Almas (del purgatorio)".


San Juan Masías era otro santo que tenía una gran devoción por las almas o ánimas del purgatorio y con sus oraciones, especialmente el Rosario, logró liberar a un millón cuatrocientas mil según él mismo afirmaba tras una revelación divina.


Como retribución, obtuvo extraordinarias y abundantes gracias y ellas lo consolaron en su muerte.


4.- Los santos escribieron oraciones por las almas del purgatorio

San Nicolás de Tolentino es conocido como el patrono de las almas del purgatorio porque en vida los fieles le pedían que rezara por los difuntos debido a las conversiones que obtenía.


Otros santos que escribieron plegarias para obtener la liberación de las almas del purgatorio fueron San Agustín y Santa Brígida.


5.- Una santa pudo ver el purgatorio

Santa Faustina Kowalska recibió la gracia de ver el purgatorio, el cielo y el infierno. Ella cuenta que una noche su ángel de la guarda le pidió que la siguiera y se encontró en un lugar lleno de fuego y almas sufrientes.


Ella les preguntó qué era lo que más las hacía sufrir y las almas le contestaron que era sentirse abandonadas por Dios. Cuando salió, escuchó que la voz del Señor que le dijo: “Mi Misericordia no quiere esto, pero lo pide mi Justicia”.


6.- La Virgen María consuela a las almas que están allí

En su visión sobre el purgatorio, Santa Faustina Kowalska notó que la Virgen María visitaba a las almas que estaban allí y escuchó que estas la llamaban “Estrella del Mar”.


Por otro lado, la Madre de Dios le reveló a Santa Brígida que “no hay pena alguna en el Purgatorio que, mediante mi auxilio, no se vuelva más suave y más fácil de soportar”.


7.- Existe un museo que recoge 15 pruebas sobre la existencia del purgatorio

En Roma (Italia), cerca del Vaticano, se encuentra el Museo de las Almas del Purgatorio que está dentro de la Iglesia del Sagrado Corazón del Sufragio. Fue creado en 1897 por el P. Víctor Jouët, un sacerdote francés misionero del Sagrado Corazón.


Allí se exhiben 15 testimonios y objetos, como libros y vestimentas, que probarían las “visitas” de estas almas a sus seres queridos para pedirles que recen por ellas.


Por: María Ximena Rondón | Fuente: ACI Prensa











jueves 22 2026

VIERNES 23 DE OCTUBRE DE 2026 -- Lucas 12, 54-59. -- PROCURA EN EL CAMINO ARREGLARTE CON TU ADVERSARIO

 Tiempo Ordinario


Saber decir cada día: gracias, Dios, por tu amor tan presente y cercano.




Del santo Evangelio según Lucas 12, 54-59








Decía también a la gente: «Cuando veis una nube que se levanta en el occidente, al momento decís: "Va a llover", y así sucede. Y cuando sopla el sur, decís: "Viene bochorno", y así sucede. ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿Cómo no exploráis, pues, este tiempo? «¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.


Oración introductoria

Señor, aumenta mi fe para no quedarme en lo superficial de la vida. Comprender tus señales no es ver una cruz o el sagrario en una nube que pasa, sino la reflexión orante de tu inmenso amor, de modo que aspire a tu Reino y a la vida eterna como mi mayor felicidad. Haz que ponga mi confianza en tus promesas apoyándome, no en mis fuerzas, sino en los auxilios de la gracia de tu Espíritu Santo.


Petición

Señor, concédeme comprender más profundamente tu Providencia.


Meditación del Papa 

Si la ley no lleva a Jesucristo, si no nos acerca a Jesucristo, está muerta. Y por esto Jesús les reprende por estar cerrados, por no ser capaces de reconocer los signos de los tiempos, por no estar abiertos al Dios de las sorpresas:


Y esto debe hacernos pensar: ¿Estoy tan apegado a mis cosas, a mis ideas, cerrado? ¿O estoy abierto al Dios de las sorpresas? ¿Soy una persona quieta o una persona que camina? ¿Creo en Jesucristo -en Jesús, en lo que ha hecho: ha muerto, ha resucitado y termina la historia- creo que el camino siga hacia la madurez, hacia la manifestación de la gloria del Señor? ¿Soy capaz de entender los signos de los tiempos y ser fiel a la voz del Señor que se manifiesta en ellos? Podemos hacernos hoy estas preguntas y pedir al Señor un corazón que ame la ley, porque la ley es de Dios; que ame también las sorpresas de Dios y que sepa que esta ley santa no termina en sí misma.  Y en camino es una pedagogía que nos lleva a Jesucristo, al encuentro definitivo, donde habrá este gran signo del Hijo del hombre. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 13 de octubre de 2014, en Santa Marta).


Reflexión

Cuando se levanta una nube en el occidente va a llover, cuando sopla del sur va a hacer bochorno... cuando Cristo se pasa la vida diciéndonos que Dios nos ama y que nos tenemos que preparar para acoger su amor y ser felices para toda la eternidad, significa que algo grande nos espera allá en el cielo y que merece la pena hacer cuanto sea posible para que el mayor número de almas pueda gozar de ello.


Cristo quiere que exploremos el tiempo, y el tiempo para Él consiste en que con su venida hemos llegado a la plenitud: «la plenitud de los tiempos. Es una plenitud real, no imaginaria, que no hay que confundir con el fin del mundo, sino con la manifestación más clara y plena del amor de Dios por los hombres. El primer acto de amor de Dios al hombre ha sido la creación.


Le hizo pasar de la nada a la existencia. Luego se le reveló para que supiera que lejos de estar solo se encontraba bajo la protección de un Dios omnipotente. Ahora, con la plenitud de los tiempos se hace uno de nosotros y muere como sacrificio de expiación. Pero no sólo esto, sino que después de resucitado Cristo no se va al cielo y nos espera. No soporta la idea de dejarnos solos y nos envía al Espíritu Santo para que nos ayude en el camino hacia el cielo. Pero su amor es tan grande que no se conforma y se queda aquí, en el sagrario de cada iglesia, con el único fin de estar.


¿Puede el hombre pedir algo más? Lo inteligente en el hombre es atisbar el tiempo y saber decir cada día «gracias, Dios, por tu amor tan presente y cercano». Hoy es un buen día para contemplar sin más el amor de Dios. A lo largo de nuestra vida, de nuestra lucha por ser cristianos siempre luchamos buscando un fin, el fin particular de obtener una virtud o de extraer un defecto, o el fin general de ir al cielo. Pues Bien, la Vida Interior de Dios, que es La Santísima Trinidad, nos ama sin ningún fin, no persigue nada, ni busca nada, ni se dirige a nada, ama sin más.


Propósito

Hacer un balance de mi día, sin desaliento ni vanidad, para identificar y combatir, con decisión, lo contrario a la voluntad de Dios.


Diálogo con Cristo

Señor, no son coincidencias ni suerte sino tu Providencia la que continuamente me da las señales para vivir un estilo de vida orante y vigilante, centrado en el amor a Cristo. Tu voluntad se manifiesta en los mandamientos, en la ley natural, en mis obligaciones de estado, en la voz de mi conciencia, en las circunstancias de la vida. Ayúdame a cumplirla porque ésa es la manera más sincera de amarte.


Por: Catholic.net | Fuente: Catholic.net



 












HORA SANTA : ORACIÓN PARA EL SANTÍSIMO SACRAMENTO

 







Estar ante el Santísimo Sacramento es un diálogo directo con Jesús vivo en la Eucaristía. No existe una única fórmula obligatoria, pero la visita suele estructurarse en cuatro pasos principales: adorar, agradecer, pedir y reparar.


Estructura recomendada para la oración


• Adoración: Reconocer su presencia real y grandeza con fe (puedes rezar un Padre Nuestro, un Avemaría y un Gloria, o el Santo Rosario).


• Acción de gracias: Darle gracias por los dones recibidos, la vida, la fe y el regalo de la Eucaristía.


• Petición: Presentarle tus preocupaciones, miedos, la salud de tus seres queridos, o pedir luz para tus decisiones.


• Reparación y entrega: Pedir perdón por tus ofensas y ofrecerle tu día para consolar su Corazón por el abandono o la indiferencia del mundo.




miércoles 21 2026

JUEVES 22 DE OCTUBRE DE 2026 -- Lucas 12, 49-53 -- HE VENIDO A ARROJAR FUEGO SOBRE LA TIERRA

 Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 

Efesios 3, 14-21


Hermanos: Me arrodillo ante el Padre, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra, para que, conforme a los tesoros de su bondad, les conceda que su Espíritu los fortalezca interiormente y que Cristo habite por la fe en sus corazones. Así, arraigados y cimentados en el amor, podrán comprender con todo el pueblo de Dios, la anchura y la longitud, la altura y la profundidad del amor de Cristo, y experimentar ese amor que sobrepasa todo conocimiento humano, para que así queden ustedes colmados con la plenitud misma de Dios.


A él, que, con su poder que actúa eficazmente en nosotros, puede hacer infinitamente más de lo que le pedimos o entendemos, le sea dada la gloria en la Iglesia y en Cristo Jesús, por todas las edades y por todos los siglos. Amén.


Evangelio del Día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 49-53








En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “He venido a traer fuego a la tierra, ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, ¡y cómo me angustio mientras llega!


¿Piensan acaso que he venido a traer paz a la tierra? De ningún modo. No he venido a traer la paz, sino la división. De aquí en adelante, de cinco que haya en una familia, estarán divididos tres contra dos y dos contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra’’.


Las palabras de los Papas

Hoy el Evangelio nos presenta un texto exigente (cf. Lc 12,49-53), en el que Jesús, con imágenes fuertes y gran sinceridad, dice a los discípulos que su misión, y también la de quienes lo siguen, no es toda “color de rosa”, sino que es “signo de contradicción” (cf. Lc 2,34). Diciendo esto, el Señor anticipa lo que deberá afrontar cuando en Jerusalén sea agredido, arrestado, insultado, golpeado, crucificado; cuando su mensaje, aun hablando de amor y de justicia, sea rechazado; (…) Todo esto nos recuerda que el bien no siempre encuentra una respuesta positiva en su entorno. Es más, en ocasiones, precisamente porque la belleza de ese bien molesta a quienes no lo acogen, aquel que lo pone en práctica termina encontrando duras oposiciones, hasta sufrir maltratos y abusos. Obrar en la verdad cuesta, porque en el mundo hay personas que eligen la mentira, y porque el diablo, aprovechándose de ello, a menudo busca obstaculizar el obrar de los buenos. Pero Jesús, con su ayuda, nos invita a no rendirnos ni a equipararnos con esta mentalidad, sino a seguir obrando por nuestro bien y el de todos, incluso de quienes nos hacen sufrir. Nos invita a no responder a la prepotencia con la venganza, sino a permanecer fieles a la verdad en la caridad.  (León XIV - Ángelus, 17 de agosto de 2025)




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