viernes 13 2026

SÁBADO 14 DE MARZO DE 2026 -- Lc 18,9-14 -- LA PARÁBOLA DEL FARISEO








Evangelio (Lc 18,9-14): En aquel tiempo, Jesús dijo también a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, esta parábola: «Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano. El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: ‘¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano. Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias’. En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ‘¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!’. Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce será humillado; y el que se humille será ensalzado».


El pasaje de Lucas 18, 9-14, conocido como la parábola del fariseo y el publicano, es una enseñanza fundamental sobre la humildad, la justicia y la verdadera oración ante Dios. 


El mensaje central se resume en la sentencia final de Jesús: "Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado". 


Significado de los Personajes

La parábola presenta un contraste radical entre dos actitudes espirituales: 

El Fariseo (Orgullo y Autorreferencia): Representa a quienes se consideran "justos" por cumplir exteriormente con la ley (ayuno, diezmo) pero desprecian a los demás. Su oración es en realidad un monólogo donde se alaba a sí mismo; no pide nada a Dios porque cree que no le falta nada.


El Publicano (Humildad y Arrepentimiento): Era un recaudador de impuestos, visto como un pecador público. Al reconocer su fragilidad y pecados con un corazón sincero ("¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!"), abre su corazón a la acción transformadora de la gracia divina. 



Lecciones para la Vida de Fe

La Justificación por la Gracia: El publicano baja a su casa "justificado" (en paz con Dios), no por sus méritos, sino porque reconoció su necesidad de la misericordia de Dios.


La Actitud en la Oración: La Iglesia enseña que la humildad es el cimiento de la oración. El Papa Francisco ha señalado que el publicano es el "icono del verdadero creyente" porque se presenta ante Dios con las manos vacías para ser colmadas por Su clemencia.


El Peligro del Juicio: Jesús advierte contra la tentación de sentirnos superiores a los demás por nuestras prácticas religiosas, lo cual nos ciega ante nuestra propia condición de pecadores necesitados de perdón. 


Este pasaje es una invitación constante a revisar si nuestra fe se basa en el orgullo de nuestras obras o en la confianza absoluta en el amor misericordioso de Dios. 


VIDEO : REZO DEL SANTO VÍA CRUCIS - EL CAMINO DE LA CRUZ -- La Fe Católica

 


jueves 12 2026

VIERNES 13 DE MARZO DE 2026 -- Mc 12,28b-34 -- ESCUCHA ISRAEL

 






Evangelio (Mc 12,28b-34): En aquel tiempo, uno de los maestros de la Ley se acercó a Jesús y le hizo esta pregunta: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?». Jesús le contestó: «El primero es: ‘Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. El segundo es: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. No existe otro mandamiento mayor que éstos».


Le dijo el escriba: «Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es único y que no hay otro fuera de Él, y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a si mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios». Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas.


Este pasaje es fundamental porque Jesús unifica toda la ley religiosa en un solo mensaje: el amor como motor de la vida cristiana. 


Significado

La Primacía del Amor: Jesús establece que el mandamiento más importante es amar a Dios con todo el corazón, alma, mente y fuerzas, seguido inmediatamente por el amor al prójimo como a uno mismo.


La Unidad de los Mandamientos: Al unir estos dos preceptos, Jesús enseña que no se puede amar verdaderamente a Dios sin amar también a los demás; ambos son inseparables en la práctica de la fe.


Superioridad sobre el Ritualismo: El escriba reconoce que este doble amor vale más que todos los sacrificios y holocaustos rituales. Esto significa que la disposición interna del corazón es más valiosa para Dios que el simple cumplimiento externo de normas.


Estar "Cerca del Reino": Al final, Jesús le dice al escriba que "no está lejos del Reino de Dios". Esto sugiere que comprender y aceptar el amor como la esencia de la Ley es el paso decisivo para entrar en la dinámica del Reino. 




VIDEO : ORACIÓN A DIOS POR LA PAZ DEL MUNDO

 


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