viernes 23 2026

SÁBADO 24 DE OCTUBRE DE 2026 -- Lucas 13, 1-9.-- FUE A BUSCAR FRUTO EN ELLA Y NO LO ENCONTRÓ

Tiempo Ordinario 

Parábolas


Dirijamos hacia Dios nuestra vida y preocupémonos por nuestra propia conversión.





Del santo Evangelio según san Lucas 13, 1-9








En aquel tiempo llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: ¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. Les dijo esta parábola: «Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: "Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?" Pero él le respondió: "Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, las cortas."


Oración introductoria

Padre, nuestra esperanza es siempre y esencialmente también esperanza para los otros; sólo así es realmente esperanza también para nosotros.


Petición

Jesús, gracias por darme la oportunidad de mejorar, de servirte, de amarte. Dame tu gracia para luchar cada día por dar fruto.


Meditación del Papa 

No es fácil entender este comportamiento de la misericordia, porque estamos acostumbrados a juzgar: no somos personas que dan espontáneamente un poco de espacio a la comprensión y también a la misericordia. Para ser misericordiosos son necesarias dos actitudes. La primera es el conocimiento de sí mismos: saber que hemos hecho muchas cosas malas: ¡somos pecadores! Y frente al arrepentimiento, la justicia de Dios... se transforma en misericordia y perdón. Pero es necesario avergonzarse de los pecados.

Es verdad, ninguno de nosotros ha matado a nadie, pero hay muchas cosas pequeñas, muchos pecados cotidianos, de todos los días… Y cuando uno piensa: "¡Pero qué corazón tan pequeño: ¡He hecho esto contra el Señor!" ¡Y se avergüenza! Avergonzarse ante Dios y esta vergüenza es una gracia: es la gracia de ser pecadores. "Soy pecador y me avergüenzo ante Ti y te pido perdón". Es sencillo, pero es tan difícil decir: "He pecado". (Cf. S.S. Francisco, 17 de marzo de 2014, homilía en Santa Marta).


Reflexión

Hoy Cristo desenmascara una preocupación presente en muchos hombres de nuestro tiempo. Y es la preocupación de pensar que los sufrimientos de la vida tienen que ver con la amistad o enemistad con Dios. Cuando todo va bien y no hay grandes angustias o desconsuelos creemos que estamos en paz y amistad con Dios. Y puede ser que realmente no suframos grandes ahogos y a la vez estemos con Dios pero Cristo nos muestra que no es así la forma de verlo.


¿Acaso los miles de personas que mueren en los atentados padecieron de esa forma porque eran más pecadores que nosotros? Por supuesto que no, pues Dios no es un legislador injusto que castiga a quienes pecan. Mejor es preocuparnos por nuestra propia conversión y dejar de juzgar a los demás por lo que les pasa en la vida. Que si este vecino se fue a la banca rota su negocio porque no daba limosna o el otro se le dividió la familia porque no iba a misa o el de más allá se le murió un hijo porque decía blasfemias.


Dejemos de calcular cómo están los demás ante Dios e interesémonos más por nuestra propia conversión. Los acontecimientos dolorosos de la vida no son la clave para ver la relación de Dios con nuestro prójimo. Dios puede permitir una gran cantidad de sufrimientos en una familia para hacerles crecer en la fe y confianza con Él, pero no por eso quiere decir que Dios está contra ellos.


Propósito

Dirijamos hacia Dios nuestra vida y preocupémonos más por nuestra propia conversión.


Diálogo con Cristo

No hay excusas, la lección de la parábola es clara. Cuando el Creador viene a buscar frutos, es porque es tiempo de que haya frutos. No se trata de aparentar o verse bien, sino haber producido los frutos de acuerdo al plan de Dios. Gracias, Jesús, por interceder por mí y darme otra oportunidad para que, con la gracia de la Eucaristía, pueda rectificar lo que deba cambiar en mi vida y aspirar a la eficacia apostólica, donde es necesario morir a mi propia comodidad para dar fruto.


Por: Misael Cisneros Garnica | Fuente: Catholic.net


 











VIERNES 23 DE OCTUBRE DE 2026 -- 7 DATOS QUE DEBES SABER SOBRE EL PURGATORIO









El purgatorio: una realidad que se conoce poco o no se entiende bien

El Catecismo de la Iglesia Católica señala que el purgatorio es una “purificación final” que deben hacer para llegar al cielo todos aquellos “que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación”.


Sin embargo, esta realidad se conoce poco o no se entiende bien. Por esta razón y para estar bien formados sobre el purgatorio, te presentamos siete datos que debes conocer sobre su existencia y la forma de ayudar concretamente a las almas que están allí.


1.- Su existencia es mencionada en la Biblia

En diversos pasajes de la Biblia se encuentran referencias sobre el purgatorio. Se puede encontrar concretamente en los evangelios de Mateo (12, 32); Lucas (12, 59), y en la Primera Carta a los Corintos (3, 15).


2.- Se puede ofrecer una indulgencia por un alma del purgatorio

La Indulgentiarum Doctrina señala en su norma 15 que un católico puede obtener una indulgencia plenaria por un difunto “en todas las iglesias, oratorios públicos o —por parte de quienes los empleen legítimamente— semipúblicos” y siguiendo las condiciones habituales de confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa.


Cada 2 de noviembre se celebra la Fiesta de los Fieles Difuntos y ese día se puede obtener una indulgencia plenaria para el alma de un ser querido, familiar o amigo.


3.- Las almas del purgatorio pueden ser intercesoras

Santa Catalina de Siena decía que las almas del purgatorio que han sido libradas de sus penas nunca se olvidarán de sus benefactores en la tierra e intercederán por ellos ante Dios. Además, cuando esa persona llegue al cielo, ellas saldrán a recibirlo.


Además sus plegarias protegen a sus amigos de los peligros y los ayudan a superar dificultades. Santa Catalina de Bologna dijo en una ocasión: "He recibido muchos y grandes favores de los Santos, pero mucho más grandes de las Santas Almas (del purgatorio)".


San Juan Masías era otro santo que tenía una gran devoción por las almas o ánimas del purgatorio y con sus oraciones, especialmente el Rosario, logró liberar a un millón cuatrocientas mil según él mismo afirmaba tras una revelación divina.


Como retribución, obtuvo extraordinarias y abundantes gracias y ellas lo consolaron en su muerte.


4.- Los santos escribieron oraciones por las almas del purgatorio

San Nicolás de Tolentino es conocido como el patrono de las almas del purgatorio porque en vida los fieles le pedían que rezara por los difuntos debido a las conversiones que obtenía.


Otros santos que escribieron plegarias para obtener la liberación de las almas del purgatorio fueron San Agustín y Santa Brígida.


5.- Una santa pudo ver el purgatorio

Santa Faustina Kowalska recibió la gracia de ver el purgatorio, el cielo y el infierno. Ella cuenta que una noche su ángel de la guarda le pidió que la siguiera y se encontró en un lugar lleno de fuego y almas sufrientes.


Ella les preguntó qué era lo que más las hacía sufrir y las almas le contestaron que era sentirse abandonadas por Dios. Cuando salió, escuchó que la voz del Señor que le dijo: “Mi Misericordia no quiere esto, pero lo pide mi Justicia”.


6.- La Virgen María consuela a las almas que están allí

En su visión sobre el purgatorio, Santa Faustina Kowalska notó que la Virgen María visitaba a las almas que estaban allí y escuchó que estas la llamaban “Estrella del Mar”.


Por otro lado, la Madre de Dios le reveló a Santa Brígida que “no hay pena alguna en el Purgatorio que, mediante mi auxilio, no se vuelva más suave y más fácil de soportar”.


7.- Existe un museo que recoge 15 pruebas sobre la existencia del purgatorio

En Roma (Italia), cerca del Vaticano, se encuentra el Museo de las Almas del Purgatorio que está dentro de la Iglesia del Sagrado Corazón del Sufragio. Fue creado en 1897 por el P. Víctor Jouët, un sacerdote francés misionero del Sagrado Corazón.


Allí se exhiben 15 testimonios y objetos, como libros y vestimentas, que probarían las “visitas” de estas almas a sus seres queridos para pedirles que recen por ellas.


Por: María Ximena Rondón | Fuente: ACI Prensa











jueves 22 2026

VIERNES 23 DE OCTUBRE DE 2026 -- Lucas 12, 54-59. -- PROCURA EN EL CAMINO ARREGLARTE CON TU ADVERSARIO

 Tiempo Ordinario


Saber decir cada día: gracias, Dios, por tu amor tan presente y cercano.




Del santo Evangelio según Lucas 12, 54-59








Decía también a la gente: «Cuando veis una nube que se levanta en el occidente, al momento decís: "Va a llover", y así sucede. Y cuando sopla el sur, decís: "Viene bochorno", y así sucede. ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿Cómo no exploráis, pues, este tiempo? «¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.


Oración introductoria

Señor, aumenta mi fe para no quedarme en lo superficial de la vida. Comprender tus señales no es ver una cruz o el sagrario en una nube que pasa, sino la reflexión orante de tu inmenso amor, de modo que aspire a tu Reino y a la vida eterna como mi mayor felicidad. Haz que ponga mi confianza en tus promesas apoyándome, no en mis fuerzas, sino en los auxilios de la gracia de tu Espíritu Santo.


Petición

Señor, concédeme comprender más profundamente tu Providencia.


Meditación del Papa 

Si la ley no lleva a Jesucristo, si no nos acerca a Jesucristo, está muerta. Y por esto Jesús les reprende por estar cerrados, por no ser capaces de reconocer los signos de los tiempos, por no estar abiertos al Dios de las sorpresas:


Y esto debe hacernos pensar: ¿Estoy tan apegado a mis cosas, a mis ideas, cerrado? ¿O estoy abierto al Dios de las sorpresas? ¿Soy una persona quieta o una persona que camina? ¿Creo en Jesucristo -en Jesús, en lo que ha hecho: ha muerto, ha resucitado y termina la historia- creo que el camino siga hacia la madurez, hacia la manifestación de la gloria del Señor? ¿Soy capaz de entender los signos de los tiempos y ser fiel a la voz del Señor que se manifiesta en ellos? Podemos hacernos hoy estas preguntas y pedir al Señor un corazón que ame la ley, porque la ley es de Dios; que ame también las sorpresas de Dios y que sepa que esta ley santa no termina en sí misma.  Y en camino es una pedagogía que nos lleva a Jesucristo, al encuentro definitivo, donde habrá este gran signo del Hijo del hombre. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 13 de octubre de 2014, en Santa Marta).


Reflexión

Cuando se levanta una nube en el occidente va a llover, cuando sopla del sur va a hacer bochorno... cuando Cristo se pasa la vida diciéndonos que Dios nos ama y que nos tenemos que preparar para acoger su amor y ser felices para toda la eternidad, significa que algo grande nos espera allá en el cielo y que merece la pena hacer cuanto sea posible para que el mayor número de almas pueda gozar de ello.


Cristo quiere que exploremos el tiempo, y el tiempo para Él consiste en que con su venida hemos llegado a la plenitud: «la plenitud de los tiempos. Es una plenitud real, no imaginaria, que no hay que confundir con el fin del mundo, sino con la manifestación más clara y plena del amor de Dios por los hombres. El primer acto de amor de Dios al hombre ha sido la creación.


Le hizo pasar de la nada a la existencia. Luego se le reveló para que supiera que lejos de estar solo se encontraba bajo la protección de un Dios omnipotente. Ahora, con la plenitud de los tiempos se hace uno de nosotros y muere como sacrificio de expiación. Pero no sólo esto, sino que después de resucitado Cristo no se va al cielo y nos espera. No soporta la idea de dejarnos solos y nos envía al Espíritu Santo para que nos ayude en el camino hacia el cielo. Pero su amor es tan grande que no se conforma y se queda aquí, en el sagrario de cada iglesia, con el único fin de estar.


¿Puede el hombre pedir algo más? Lo inteligente en el hombre es atisbar el tiempo y saber decir cada día «gracias, Dios, por tu amor tan presente y cercano». Hoy es un buen día para contemplar sin más el amor de Dios. A lo largo de nuestra vida, de nuestra lucha por ser cristianos siempre luchamos buscando un fin, el fin particular de obtener una virtud o de extraer un defecto, o el fin general de ir al cielo. Pues Bien, la Vida Interior de Dios, que es La Santísima Trinidad, nos ama sin ningún fin, no persigue nada, ni busca nada, ni se dirige a nada, ama sin más.


Propósito

Hacer un balance de mi día, sin desaliento ni vanidad, para identificar y combatir, con decisión, lo contrario a la voluntad de Dios.


Diálogo con Cristo

Señor, no son coincidencias ni suerte sino tu Providencia la que continuamente me da las señales para vivir un estilo de vida orante y vigilante, centrado en el amor a Cristo. Tu voluntad se manifiesta en los mandamientos, en la ley natural, en mis obligaciones de estado, en la voz de mi conciencia, en las circunstancias de la vida. Ayúdame a cumplirla porque ésa es la manera más sincera de amarte.


Por: Catholic.net | Fuente: Catholic.net



 












HORA SANTA : ORACIÓN PARA EL SANTÍSIMO SACRAMENTO

 







Estar ante el Santísimo Sacramento es un diálogo directo con Jesús vivo en la Eucaristía. No existe una única fórmula obligatoria, pero la visita suele estructurarse en cuatro pasos principales: adorar, agradecer, pedir y reparar.


Estructura recomendada para la oración


• Adoración: Reconocer su presencia real y grandeza con fe (puedes rezar un Padre Nuestro, un Avemaría y un Gloria, o el Santo Rosario).


• Acción de gracias: Darle gracias por los dones recibidos, la vida, la fe y el regalo de la Eucaristía.


• Petición: Presentarle tus preocupaciones, miedos, la salud de tus seres queridos, o pedir luz para tus decisiones.


• Reparación y entrega: Pedir perdón por tus ofensas y ofrecerle tu día para consolar su Corazón por el abandono o la indiferencia del mundo.




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