sábado 11 2026

¿ CUALES FUERON LOS SIETE DOLORES DE MARÍA SANTÍSIMA ?








La devoción de los Siete Dolores de la Virgen María recuerda los momentos de mayor sufrimiento que vivió junto a su hijo Jesús, según la tradición católica y los evangelios.    Estos dolores se representan frecuentemente como siete espadas que atraviesan su corazón:


La profecía de Simeón: Durante la presentación de Jesús en el Templo, el anciano Simeón anunció a María que una espada de dolor atravesaría su alma.


La huida a Egipto: El sufrimiento de María al tener que huir de noche junto a San José y el Niño Jesús para salvarlo de la persecución del rey Herodes.


La pérdida de Jesús en el Templo: La angustia que sintió al darse cuenta de que Jesús se había extraviado y la búsqueda durante tres largos días.


El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas: El dolor de María al ver a su hijo malherido cargando la cruz camino al Calvario.


La crucifixión y agonía: El sufrimiento inmenso al pie de la cruz, siendo testigo de la crucifixión y de la agonía de su hijo.


El descendimiento: El dolor desgarrador al recibir en sus brazos el cuerpo sin vida de Jesús al ser bajado de la cruz.


El entierro de Jesús: La profunda soledad y tristeza al acompañar el cuerpo de su hijo hasta el sepulcro.





11 DE JULIO : FIESTA DE SAN BENITO DE NURSIA









San Benito de Nursia, nacido en el año 480 en Italia, en la provincia de Umbría, es el fundador de la orden benedictina y autor de una Regla que rige sus vidas, adoptada en todo el mundo por monjes, monjas e incluso laicos; la cual escribió tras retirarse en una gruta para rezar y practicar el ascetismo. Luego se le unieron otros ermitaños, que ya sentían gran admiración por su santidad, y a medida que la comunidad crecía, tuvo que reunirlos en Monte Cassino, entre Nápoles y Roma, y establecer con ellos una orden de vida. Así fue como se escribió la Regla de San Benito, compuesta por 73 breves capítulos y un prólogo; una Regla que combina la oración, el trabajo (dividido entre tareas intelectuales y manuales) y la templanza, en un clima de equilibrio y paz. "Ora et labora", reza y trabaja, era su lema. Esta regla benedictina contribuyó a la renovación del cristianismo occidental y tuvo un impacto más amplio en la civilización europea medieval. Por ende, San Benito es considerado el patriarca de los monjes de Occidente y el santo patrón de Europa (junto con los santos Cirilo y Metodio).


La fiesta de San Benito se celebra el 11 de julio, día del traslado de sus reliquias a la abadía de Saint-Benoît-sur-Loire. En esta ocasión, los monjes y monjas de la Orden de San Benito celebran a su fundador recordando su herencia espiritual y cultural y honrando su memoria; para ello se celebran misas en su honor, con oraciones especiales, en algunas regiones se organizan incluso procesiones y a veces la fiesta dura varios días.


Recemos con San Benito para que nos ayude a vivir según su Regla, siendo fieles al Señor.


“Oh glorioso San Benito, sublime modelo de todas las virtudes, recipiente puro de la gracia de Dios. Aquí estoy, humildemente, postrado ante ti. Imploro a tu amoroso corazón que interceda por mí ante el divino trono de Dios. Te entrego todos los peligros que me rodean diariamente. Protégeme contra mis enemigos, contra el mal en todas sus formas, e inspírame a imitarte en todo. Que tu bendición me acompañe siempre, para que huya de todo lo que no agrada a Dios y evite así las oportunidades de pecado. Te pido, con dulzura, que me concedas los favores de Dios y la gracia que tanto necesito, en las pruebas, las dificultades y las aflicciones de la vida. Tu corazón estaba siempre tan lleno de amor, compasión y misericordia hacia los que estaban afligidos o en dificultades de cualquier tipo. Nunca dejaste sin consuelo y ayuda a una persona que acudiera a ti. Invoco, pues, tu poderosa intercesión, con la esperanza y la confianza de que escucharás mis oraciones y me concederás la gracia y el favor especial que tan fervientemente imploro [menciona tu petición], si es para la inmensa gloria de Dios y el bien de mi alma. Ayúdame, oh gran San Benito, a vivir y morir como fiel hijo de Dios, a estar siempre sujeto a su santa voluntad y a alcanzar la felicidad eterna del cielo. Amén”.




viernes 10 2026

SÁBADO 11 DE JULIO DE 2026 -- Mateo 10, 24-33. -- TEME A LOS QUE MATAN EL ALMA

 Tiempo Ordinario


El don más importante que ha recibido un hombre es su alma.



Por: P. Clemente González | Fuente: Catholic.net





Del santo Evangelio según san Mateo 10, 24-33








En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto, que no llegue a descubrirse; nada hay escondido, que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche, decidlo en pleno día, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo.


Petición:

Te pido Señor, aumenta mi fe.


Meditación del Papa:

"! La potencia del hombre en lugar de la gloria de Dios! Este es el pan de cada día. Por esto en la oración de todos los días,  Dios "Venga tu Reino", crezca tu Reino, porque la salvación no vendrá de nuestras astucias, de nuestra inteligencia al hacer negocios. La salvación vendrá de la gracia de Dios y del entrenamiento cotidiano que nosotros hacemos de esta gracia en la vida cristiana."  ( Papa Francisco, homilía viernes 31 de enero 2014).


Reflexión:

El hombre tiende a comparar y oponer los términos y las realidades. Así oponemos el cuerpo al alma. Esto es un error y no coincide con la doctrina de Jesucristo. Ya Él tuvo que luchar contra esta tendencia tan humana: “no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma”.

Antes, como ahora, existían personas que se preocupaban mucho de lo material y olvidaban lo espiritual. Y, al revés, personas fervorosas y muy religiosas pero se olvidan que viven en este mundo.


Cristo con su doctrina nos recuerda que el verdadero riesgo y peligro es quien descuida o pierde el cuerpo y el espíritu. En consecuencia, el auténtico reto y meta es cultivar, a la par, ambos elementos: lo material y lo espiritual.


Jesucristo lo expresa perfectamente con su resurrección. Su triunfo no fue nada más espiritual, también su cuerpo resucitó y ahora triunfa glorioso en el cielo. No podría ser de otro modo, cuando por medio del cuerpo su persona divina redimió a la humanidad. Así el verdadero cristiano, sabrá que el don más importante que ha recibido es su alma, y buscará su salvación, pero a la vez cuidará y cultivará su salud, ciencia y descanso para que el cuerpo siempre esté en buenas condicionas para ayudar al espíritu a ser una persona santa.


Propósito:

Ayúdame Señor a fortalecer mi voluntad, para seguir el camino que me has propuesto.


Dialogo con Jesús:

Jesús dejo en tus manos mis preocupaciones, mis pensamientos y mi trabajo. Pongo mi esperanza y mi confianza en tí para agradecer lo que me das y hacer que tu Reino crezca. Porque me toca a mi llevar tu mensaje con mi vida, para que todos te conozcan.


Por: P. Clemente González | Fuente: Catholic.net



jueves 09 2026

VIERNES 10 DE JULIO DE 2026 -- Mateo 10,16-23. -- YO LOS ENVÍO COMO A OVEJAS EN MEDIO DE LOBOS

Tiempo Ordinario


En las pruebas aceptadas a causa de la fe, la violencia es derrotada por el amor, la muerte por la vida.



Por: José Pablo Poblete | Fuente: Catholic.net





Del Evangelio según san Mateo 10, 16-23







Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas. Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas. A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos. Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento, porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes. El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir. Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará. Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra, y si los persiguen en esta, huyan a una tercera. Les aseguro que no acabarán de recorrer las ciudades de Israel, antes que llegue el Hijo del hombre.


Oración introductoria

Puedo caminar seguro, Cristo, por esta vida, aún entre medio de lobos porque se sé que no estoy nunca sólo. Dame fuerzas para crecer en mi vida de unión contigo; que tenga más fe y esperanza para aceptar lo que me pidas, que tenga más amor para quererlo intensamente y que tenga fortaleza para llevarlo adelante. Quiero serte fiel, Señor, cuando llegue la prueba, dame tu gracia y eso me basta.


Petición

Dame la fuerza que necesito para ser testigo tuyo en medio de mis actividades.


Meditación del Papa 

El Evangelio de esta fiesta muestra una parte del discurso de Jesús a sus discípulos cuando los envían a la misión. Dice, entre otras cosas: "Seréis odiados por todos a causa de  mi nombre. Pero el que persevere hasta el fin se salvará". Estas palabras del Señor no turban la celebración de la Navidad, sino que la despojan del falso revestimiento empalagoso que no le pertenece. Nos hacen comprender que en las pruebas aceptadas a causa de la fe, la violencia es derrotada por el amor, la muerte por la vida. Para acoger verdaderamente a Jesús en nuestra existencia y prolongar la alegría de la Noche Santa, el camino es precisamente el que indica este Evangelio. Es decir, testimoniar a Jesús en la humildad, en el servicio silencioso, sin miedo a ir contracorriente y pagar en persona. Y, si no todos están llamados, como san Esteban, a derramar su propia sangre, a todo cristiano se le pide, sin embargo, que sea coherente en cada circunstancia con la fe que profesa. Es la coherencia cristiana. Es una gracia que debemos pedir al Señor. Ser coherentes, vivir como cristianos. Y no decir 'soy cristiano' y vivir como pagano. La coherencia es una gracia que hay que pedir hoy. (Angelus de S.S. Francisco, 26 de diciembre de 2014).


Reflexión

Cristo nos llama para ser sus testigos frente al mundo. Invita a salir del mezquino horizonte para ser evangelizadores en nuestra casa, trabajo y familia. ¿Seremos capaces? ¿Podemos llevar una cruz sobre los hombros a pesar de lo débiles que somos? Sí. Ya que Cristo le pide a cada hombre lo que está a su medida.


Cuánta confianza inflama nuestro pecho al ver que no caminamos solos por este camino. Jesús lo recorrió primero y nos dejó su cuerpo bondadoso en la Eucaristía, para cumplir su promesa:  "No se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento, porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes".


Perseveremos en la evangelización de nuestro ambiente con energía y decisión, no sólo para salvarnos a nosotros sino también para prender una llama más en este mundo que lentamente va apagándose.


Todo bautizado lleva impreso en el alma el mandato misionero, y Cristo, por sus palabras, nos infunde el ánimo que necesitamos. Es claro que el camino tiene incomprensiones de parte de aquellos que nos rodean, incluso de los más cercanos, pero "en Él somos fuertes". Jesús pasó por la cruz y luego resucitó, sigamos su mismo camino.


Propósito

Invitar a algún conocido del trabajo o familiar a hacer una oración juntos.


Diálogo con Cristo

Señor, tutú lo sabes todo, conoces lo débil y miserable que soy. Dame tu mano en este día para no tener miedo de decir que soy católico, para testimoniar tu amor a los hombres y ser capaz de quererte un poco más. Dame tu corazón para hablar bien de los demás y sembrar caridad. Dame tus ojos para ver al que sufre. Y, sobre todo, dame la gracia de ser cada vez un mejor hijo tuyo.


Aférrate siempre a las manos de Dios y no las sueltes jamás.    Madre Teresa de Calcuta.


 Por: José Pablo Poblete | Fuente: Catholic.net






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