Entre tus manos está mi vida, Señor, entre tus manos pongo mi existir.
Hay que morir, para vivir.
Entre tus manos confío mi ser.
Si el grano de trigo no muere, Si no muere sólo quedará,
Pero si muere en abundancia dará
Un fruto eterno que no morirá.
Entre tus manos está mi vida, Señor
Entre tus manos pongo mi existir.
Hay que morir, para vivir
Entre tus manos confío mi ser.
Y si vivimos, para él vivimos;
y si morimos, para él morimos.
Sea que vivamos o que muramos,
somos del Señor, somos del Señor.
Entre tus manos está mi vida, Señor
Entre tus manos pongo mi existir.
Hay que morir, para vivir
Entre tus manos confío mi ser.

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